RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– El arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, lamentó este miércoles las desapariciones y muertes de varios niños ocurridas recientemente en el país y exhortó a las autoridades a profundizar las investigaciones para ofrecer respuestas claras a las familias afectadas.
Al ser abordado por periodistas, el prelado calificó como “muy lamentable” lo sucedido y advirtió que en poco tiempo se han registrado casos de niños fallecidos y desaparecidos en circunstancias que aún no han sido esclarecidas.
“Entendemos que el Gobierno y las autoridades tienen que dar respuesta a esto; no pueden dejar de hacer caso así. Hay que profundizar todo lo que se pueda en las investigaciones, para que no quede ninguna estela de misterio”, expresó.
Monseñor Morel Diplán sostuvo que esclarecer estos hechos es fundamental para evitar que se repitan y para aliviar el dolor y la incertidumbre que quedan en las familias y comunidades afectadas.
“Que no vuelvan a repetirse estos casos, que laceran la vida de tantas familias, no solo de esas dos familias, sino de comunidades enteras que quedan con incertidumbre y dolor por la suerte de un niño o una niñita inocente”, manifestó.
El religioso hizo referencia a casos registrados en comunidades como Jarabacoa y Puerto Plata, al tiempo que señaló que no se trata de hechos aislados, al indicar que en el año 2025 se reportaron 310 personas desaparecidas en el país, muchas de las cuales aún no han sido localizadas.
“Las autoridades tienen que dar respuesta a todos estos casos, porque hay muchas familias que se quedan con la incertidumbre y el dolor de no saber cuál ha sido el paradero de un miembro de su familia”, subrayó.
Las declaraciones de monseñor Morel Diplán fueron ofrecidas a su salida de la conferencia “El Bautismo desde una perspectiva sinodal”, en el marco de la primera Ultreya Arquidiocesana del año 2026, organizada por el Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC), donde fue invitado especial.
Durante su participación en el encuentro, el prelado reflexionó sobre el valor del bautismo y la vivencia cristiana desde una perspectiva sinodal, destacando el fortalecimiento de la comunión, la participación y la misión dentro de la Iglesia católica en la República Dominicana.




