RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El obispo de la diócesis de Baní, provincia Peravia, monseñor Víctor Masalles, expresó este miércoles que la intención del Gobierno con el proyecto de ley que establece tasa cero a 67 productos de la canasta básica familiar es buena, sin embargo cuestiona si será suficiente para frenar los precios de los alimentos que van en aumento cada vez más.
“Todo lo que sirva para bajar los precios está bien, pero mi problema es entender si nuestra producción local está realmente aumentando o no y que nos estamos basando mucho en modelos que no son retributivos, no se está aumentando la producción nacional, no hay un aumento de la oferta, por lo tanto tiene que ser beneficiado el importador en este sentido”, agregó.
Masalles fue entrevistado por los periodistas Enrique Mota, Rafael Zapata, Julia Muñiz y Glenn Davis Felipe, en el programa “El Nuevo Diario AM”, que se transmite por la plataforma digital El Nuevo Diario TV, tras sostener un cordial encuentro e intercambio de ideas con Persio Maldonado Sánchez, director del periódico.
(Ver entrevista a partir del minuto 31:55).
También consideró que debe ser defendida la producción nacional, por lo que cree que en este caso sería mucho mejor aplicar subsidios al sector para que a la ciudadanía le lleguen productos más baratos.
Reforma constitucional
Respecto a la propuesta de reformar la Constitución de la República para independizar el Poder Ejecutivo del Poder Judicial, Masalles reiteró que en la Carta Magna dominicana eso ya está establecido.
Además, señaló que hay juristas que dicen que es demasiado engorroso para el futuro embarcarse en una reforma de este tipo, porque la Asamblea Nacional Revisora sería capaz de tocar temas muy diversos como el aborto o el 50+1.
También indicó que el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Antoliano Peralta Romero quiere reunirse con él para hablar sobre el tema, pero dijo que no pretende discutir más del tema, en especial porque hay juristas que podrían discutirlo mejor que él.

Código Penal
El obispo dijo que le consta que los presidentes de las Cámaras Legislativas del país fueron amenazados para que incluyan la discriminación por orientación sexual en el Código Penal, ya que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instruyó a todas las instituciones norteamericanas a meter todo tipo de presión en torno al tema, incluida la restricción de visa.
“Uno de los dos (presidentes del Senado y la Cámara de Diputados), dijo en privado a dos personas que estaban en su despacho, que había venido la señora Samantha Power y les había advertido de ese memorándum acerca de las posibilidades de quedarse sin visa, hubo amenaza”, indicó.
Dijo que esa situación sería uno de los elementos que tiene la pieza legislativa estancada y consideró que así continuará por tiempo indefinido.
Educación
En otro orden, Masalles sostuvo que la fragilidad del sistema educativo dominicano tiene que ver con que no se está trabajando en una formación integral y en ese sentido expuso que en países como Hungría y Corea del Sur, la educación socio afectiva ha sido todo un éxito.
“El problema es que en nuestras aulas el ambiente no permite que el muchacho aproveche lo que se está impartiendo, cuando el muchacho está en la clase lo que está pensando es en cuándo va a salir o que se va a pelear con otro, ¿Por qué?, porque no se está educando en esta capacidad de respetar al otro”, estableció.
Dijo que la situación que describe estaría dando paso a que los estudiantes no tengan un manejo de violencia, lo que a su vez permitiría que se presenten los casos de feminicidios y otros problemas reales del país.

Consumismo
Durante la entrevista, el obispo sostuvo que una vida de valores no produce consumo como lo desearían las grandes multinacionales, que necesita que la gente sea menos sobria y piense más en gastar, en la belleza y lo inmediato para consumir más.
“Estamos a expensas de grandes multinacionales que han venido a traer productos y a crear necesidades que nosotros no tenemos. Hoy en día una persona sale de la casa sin su celular y se devuelve porque es una necesidad creada y hay muchas otras, todas en función de una estrategia de invitación al consumo que implica placer, tecnología y una serie de elementos en el que pensar está prohibido”, señaló.
En ese sentido, dijo que a la iglesia y a toda institución que pretenda concientizar se le penaliza, porque ello sería dañino para un sistema que precisa del consumo desmedido, realidad que se podría comprobar en Semana Santa.
“El consumo de una Semana Santa también forma parte del nicho que se está buscando, o sea, son nichos que se van buscando a costa de la reflexión y de lo que verdaderamente edifica al ser humano”, añadió.





