RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El investigador histórico y secretario general del Instituto Duartiano, Julio Manuel Rodríguez Grullón, sostuvo que los políticos dominicanos no hablan ni practican el ejemplo del patricio Juan Pablo Duarte, y varios casos de corrupción demostrarían que están en otra cosa “lamentablemente”.
Esas fueron las palabras del investigador al responder la pregunta de si considera que en el país haya algún político que emule el ejemplo del patricio.
“Yo no cuestiono las intenciones, los políticos por lo general tienen buenas intenciones, por lo menos eso es lo que dicen, pero sus hechos demuestran que aquí el poder se ha usado para enriquecerse básicamente”, expresó.
Rodríguez Grullón fue entrevistado por la periodista Cristal Acevedo, en el programa “Debatiendo con Cristal Acevedo”, que se transmite en la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver entrevista a partir del minuto 02:26).
Según el investigador, lo que dice estaría reflejado en la historia, y en ese sentido mencionó que durante los 30 años del régimen de Rafael Leónidas Trujillo alrededor de un 50 % de las propiedades del país pasaron a ser del dictador.
Asimismo, señaló que en las administraciones del extinto presidente Joaquín Balaguer habrían surgido cientos de nuevos millonarios, y después, llegaron los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en los que algunos de sus miembros, con sus actos, confirmarían que esta clase llega al poder para enriquecerse.
“Esta última administración del PLD, la cantidad de personas que están sometidas por corrupción y de las sumas de dinero que se hablan, son cosas que dejan a uno con la boca abierta”, manifestó.
Legado de Duarte
Durante la entrevista, Rodríguez Grullón consideró que el legado de Duarte es algo que los dominicanos han tenido parcialmente porque son libres e independientes, sin embargo, aún están lejos de tener justicia social, algo que Duarte también anhelaba.
“En época de Duarte el país era muy pobre y había una pequeña clase alta a la que pertenecía, entonces él anhelaba un bienestar para todos porque fue de los pocos de su generación que pudo educarse fuera y cuando regresó quería que se cambiara la situación social en la República”, narró.
Consideró que en el país se ha alcanzado cierto nivel de esa justicia social a la que tanto aspiraba Duarte, no obstante, aseguró que aún se ven en el país mucha injusticia, y eso se reflejaría en la cantidad de personas pobres que no tienen acceso a la salud ni a la educación.




