RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El hijo de doce años de edad del exjugador de Grandes Ligas, David Ortiz, reveló cómo su padre intentó desalojarlo de la casa donde se encontraba ayer junto a su abuela en la provincia Samaná.
Mediante un video que circula este martes en las redes sociales, el menor narró que su padre llegó a la casa junto a dos policías y en tono amenazante les advirtió que tenían una hora para que abandonaran el domicilio.
“Lo que pasó fue que mi papa envió un notario para decirnos que debíamos retirarnos de la propiedad, pero nos quedamos y luego de aproximadamente 20 minutos llegó él (su padre) junto a dos policías armados y su primo Eloy, y él, David, llegó con un tono agresivo y nos dijo que teníamos una hora para retirarnos de la propiedad”, expresó el pariente del Big Papi.
A seguidas continuó diciendo, “luego, mi abuela empezó a hablar con él y desde que él vio que yo saqué mi teléfono para grabar, tomó una actitud tímida y se sentó en una silla y no habló”.
El niño, quien explicó que hacía el video para despejar algunas dudas de personas que sostenían que no era el autor de las letras de un comentario en su cuenta de Instagram, manifestó que luego “que mi abuela terminó de hablar con él recogimos todo lo que pudimos y salimos hacia Santo Domingo, donde llegamos en la noche y aquí permanecemos”.
Sobre el incidente
Con relación al caso ayer, Fary Almánzar, expareja de Ortiz, aseguró que el exjugador de Grandes Ligas se presentó a la residencia donde vive con el hijo de ambos e intentó desalojarlos «de manera intimidante» pese a que tiene una orden de alejamiento.
El supuesto intento de desalojo fue transmitido desde la cuenta de Instagran del hijo de ambos, de 12 años, que, según la madre, «tiene una mala relación» con Ortiz, con quien lleva «meses sin hablarse» por la conducta del expelotero.
La mujer, quien no se encontraba en la casa, aseguró en una llamada al canal CDN que Ortiz se presentó a la vivienda, ubicada en la turística ciudad de Samaná, noreste del país, con policías y con hombres armados para intentar sacar al niño y a la madre de ella.
La denuncia interpuesta por Almánzar se remontan a mayo, aunque se hizo pública el pasado 18 de junio, cuando fue confirmada por la Procuraduría General de la República.
Un día después, los abogados de Big Papi aclararon que la denuncia que realizó la mujer se refiere a «violencia psicológica» y no a una agresión física.
El detonante del enfrentamiento es una casa que la mujer ocupa en Samaná propiedad de Ortiz.
De acuerdo con la defensa de Ortiz, este pidió a la mujer que se mudara a un apartamento de lujo comprado por el expelotero para esta y su hijo en un sector exclusivo de Santo Domingo.
La denunciante responsabilizó a David Ortiz de «todo» lo que le ocurra a ella y su hijo.
Ortiz, de 44 años, tiene otro caso abierto en la República Dominicana, donde en junio del año pasado fue tiroteado, supuestamente por confusión, en un bar de la capital del país, hecho por el que hay 14 personas en prisión.
Big Papi tuvo que someterse a varias operaciones quirúrgicas en Santo Domingo y después en Estados Unidos.
El presunto autor de los disparos, según las autoridades dominicanas, buscaba a otro individuo, relacionado con el tráfico de drogas.




