EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La presidenta de la Fundación Autismo en Marcha, Elizabeth Guerrero, denunció este martes que la misma tuvo que suspender sus servicios, y posteriormente cerrar, debido a que fueron disminuyendo su presupuesto de manera progresiva, hasta el punto de que la misma no pudo sustentar sus gastos, ni el pago de sus empleados.
“Nosotros en un principio recibimos del Estado 60 mil pesos mensuales, luego lo bajaron a 50 mil, y este año solos nos dejaron 40 mil, eso hizo insostenible seguir adelante, porque el presupuesto que presentamos es de más de un millón de pesos. Nosotros nos regimos a través del Consejo Nacional de Discapacidad (Conadis)”, comunicó.
Guerrero sostuvo estas declaraciones en una entrevista telefónica realizada por Jaime Rincón y José Díaz en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, el cual es transmitido por la plataforma digital de El Nuevo Diario TV.
(Ver declaraciones a partir del minuto 11:50).
La encargada de esta organización no gubernamental, pidió a la primera dama Raquel Arbaje, explicar a la fundación cómo puede calificar para que la entidad del Estado concerniente aumente su presupuesto, tras denunciar que no tenía conocimiento de que la misma no calificaba para recibir más dinero.
“El mes pasado fueron y nos visitaron de Conadis y supuestamente todo estaba bien. Yo no sabía que era por calificación que daban dinero, porque nunca nos dijeron eso”, expresó Guerrero, tras referirse a declaraciones realizadas por Arbaje luego de que la fundación anunció su cierre en Instagram.
“Nos hemos comunicado con el Ministerio de Economía Planificación y Desarrollo. Nos dijeron que sí mejoran en las calificaciones del Ministerio puede aumentar el subsidio. Si desean pueden hablar con los técnicos del Ministerio. Es importante su servicio”, comentó la primera dama en la publicación de Autismo en Marcha.
Declaró que debido al corto presupuesto, la organización fue acumulando deudas que no pudo solventar, y para poder liquidar a sus empleados el consejo decidió poner fin a sus servicios.
“El problema no es pagar el local, el problema es mantener la fundación abierta, porque significa muchos gastos y no teníamos para pagarlo”, manifestó.
Sobre el funcionamiento de la fundación, la presidenta expuso que esta daba acogida a jóvenes con autismo desde las 8:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde, garantizando almuerzos y meriendas, lo que hizo aún más difícil mantenerla en pie debido al gasto que esto representaba.
En tal sentido, lamentó el cierre de la misma, asegurando que en el país solo existían dos organizaciones destinadas a estos fines. Asimismo, subrayó que piensa seguir gestionando para que el cierre de la misma no sea definitivo.
“Lamentablemente en nuestro país a los jóvenes con autismo nadie los mira, autismo en marcha era la única fundación y Manos Unidas por el Autismo, en Santo Domingo, que trabaja con estos niños”, externó.




