RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La Federación Dominicana por los Derechos de los Animales (Fedda), lanzó este viernes la campaña “El problema no es la raza, es la crianza” a través de las redes sociales, donde orienta y concientiza sobre el estigma social hacia la raza de perros pitbulls que habita en el país.
Desde hace varias semanas, se han presentado casos en los que algunos caninos de la referida raza han atacado a personas, el más reciente el de un niño de nueve años que sufrió heridas en sus extremidades por la embestida del animal.
Ante estos hechos, Fedda explicó que la razón de cualquier ataque animal se debe más a la crianza que ha recibido y al entorno en el que se ha desarrollado, que a la condición de ser un perro de cualquier raza.
Mediante su campaña “El problema no es la raza, es la crianza”, demuestran a través de varios videos que los pitbulls son criaturas amigables con las personas, siempre que se les eduque de forma correcta.
Fedda afirma que la mala educación o la ausencia de la misma, pueden convertir a una criatura noble en un animal salvaje y que es exactamente lo mismo que pasa con los seres humanos.
A través de un comunicado colgado en las redes sociales de la organización, Fedda manifiesta que ha visto con sorpresa las publicaciones de varios medios de comunicación, que en las últimas semanas han colocado informaciones en contra de la raza de perros pitbull, llegando incluso hacer una encuesta al público sobre si está de acuerdo en que se prohíba esta especie en el país.
Por el deber de orientar a la población, pero sobre todo de velar por el bienestar y el respeto al derecho de los animales, es que Fedda manifiesta lo siguiente:
“Lamentablemente, en la República Dominicana los pitbulls muchas veces son usados y entrenados para peleas, a pesar de estar totalmente prohibido en el país según el artículo 60 y 61 de la Ley 248-12 de Protección Animal y Tenencia Responsable, siendo además un acto de crueldad contra el animal y contra los mestizos que usan para adiestrar al pitbull en las peleas, una actividad que solo promueve la violencia, las apuestas y los antivalores”.
Según explica una nota de prensa, actualmente existen en diferentes partes del país criaderos clandestinos de estas razas que son para promover su venta y las peleas, usando como cebo a perros callejeros a los que descuartizan en el deporte de hacerlos más feroces.
Asimismo, es bien conocida la práctica de lijarle las orejas y contarle la cola al pitbull y otras razas, para lograr que los caninos sean aún más agresivos, y aún no vayan a ser usados en peleas, muchas personas caen en el error de mutilar partes de estos animales, sin imaginar el daño que les provocan.
Otras personas adquieren esta clase de perro porque necesitan en su casa o negocio un «guardián» y a este guardián lo crían agresivo para que a todo extraño o a quien no sea de su agrado le ladre o se le lance, siendo ésta una acción totalmente contraria a la necesidad y naturaleza de estos animales.
La comunicación dice, además, que hay personas que están conscientes de que tienen un animal educado de manera violenta y preparado para atacar, por tanto, sin importar la raza, su obligación es mantenerlo aislado del contacto con otras personas a las que pueda afectar y que de ser sacado a las calles sea utilizando un bozal, luego de ser debidamente entrenado para saber controlarlo.
Cuando dueños no manejan a sus caninos con los estándares que se requieren y el animal comete un acto violento contra alguna persona, se tiende a culpar al animal y no al amo “irresponsable”.
“Entendemos que la imagen que se tiene de estas criaturas no es la más simpática, sin embargo, y así lo podrán confirmar quienes tienen pitbulls, estos perros son sumamente amigables, pero claro, dependerá de cómo se eduquen y para qué”, manifestó el Fedda.
En virtud de la mala fama que ha adquirido esta raza, sus responsables deben velar por protegerlos y educarlos para convivir en armonía, para atender comandos y para respetar a las personas.
“La agresividad de un perro depende del dueño y su crianza, o de algún problema de salud que se detecta visitando periódicamente un veterinario”, expresó la federación.
“Si el animal es maltratado o no es educado correctamente es lógico que responda con violencia”, indicó, agregando que los pitbulls, al igual que otras razas de perro, son acompañantes dóciles si se les cría en el entorno adecuado.
Fedda entiende que se debe proteger a los humanos, pero de igual manera se debe proteger y respetar los animales.
“No es promoviendo el miedo o el terror hacia una raza en particular, sino educando a la población y aplicando la Ley 248-12 de Protección Animal y castigando a quienes maltratan los animales”.




