El NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El director operativo del Sistema Nacional de Atención y Emergencias 9-1-1, Luis Ferrand, indicó este viernes que solo un 36 % de las llamadas que reciben son productivas y el resto son bromas o silenciosas y estas últimas serían las que más impactan el desempeño del sistema, ya que sus operadores deben quedarse en línea hasta determinar que no se trata de alguien cuya vida corre peligro.
“La Ley 184-17, que rige el sistema establece sanciones para aquellas personas que hacen lo que conocemos como llamadas molestosas o crean falsas emergencias, entonces establece sanciones que van desde uno a 15 salarios mínimos y hasta prisión, dependiendo la gravedad de lo que se haya cometido”, precisó.
Ferrand fue entrevistado por los periodistas Enrique Mota, Rafael Zapata, Julia Muñiz y Glenn Davis Felipe, en el programa “El Nuevo Diario AM”, que se transmite por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver entrevista a partir del minuto 39:29).
Indicó que las llamadas falsas son perseguidas por la Procuraduría General de la República, luego de que el 9-1-1 llena las actas correspondientes y las remite al Ministerio Público para que entonces pongan en movimiento la acción pública.
Agregó que el porcentaje de llamadas falsas era aún más grande cuando en un inicio se puso en marcha el sistema, donde recibían cerca de un 96 %, sin embargo, dijo que la población ha transcurrido una curva de madurez y de valoración del sistema.
Semana Santa
El funcionario precisó que el Sistema 9-1-1 vive en un operativo constante, independientemente de la fecha del año en que se trate, aunque puntualizó que en la Semana Mayor se lanza un gran operativo a nivel nacional, el cual es presidido por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y la institución que representa funciona como brazo operativo.
“Le damos soporte con las herramientas que tiene el sistema, ya sea todo el sistema de cámaras, que contamos con casi unas cinco mil cámaras a nivel nacional, así como todas las unidades que prestan servicio en el 9-1-1, tanto de policía, bomberos y las ambulancias del SNS”, acotó.
Detalló que en los lugares en los que habrá gran afluencia de personas refuerzan sus unidades para dar respuesta y hace una logística de acceso para que puedan ágilmente entrar y salir de las zonas en caso de emergencia.
Protocolos
Aclaró que la institución cuenta con unos protocolos que son constantemente revisados y están prestos a recibir sugerencias de las ciudadanía, e indicó que la cantidad y los tipos de preguntas que realizan previo a brindar el servicio van a depender de la situación que se esté presentando, es decir, emergencia o denuncia.
“En el caso del ruido se trata de una denuncia, si tuviéramos una emergencia el operador solo necesita saber qué está pasando, si califica como emergencia y dónde está pasando, con esas informaciones, que él debe obtenerla en un máximo de 120 segundo, él crea el caso», detalló.
Explicó que, dado esos pasos, inmediatamente se notifica el área de despacho del sistema y se ponen en movimiento las unidades que están en el terreno para atender esa solicitud, mientras el operador sigue en línea para recabar información, acción que no demora el despacho de la unidad.
“Hay una percepción del que llama que entiende que hasta que no se cierre el teléfono no se despacha o que el mismo operador es quien despacha la unidad y no, nosotros tenemos una sala que recibe las llamadas y una sala que maneja la unidad en el terreno, entonces esas acciones van ocurriendo simultáneamente”, subrayó.
Alcance
Ferrand explicó que el sistema ahora mismo está presente en 25 provincias y solo les resta llegar a las siete provincias fronterizas y 13 municipios que están contemplados en su plan de cobertura nacional y dijo que tienen planificado que esos territorios entren este mismo año en servicio.




