EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El comunicador Edward Ramírez sostuvo que mientras la República Dominicana avanza en temas de desarrollo económico y otros aspectos, también es un país «puntero en violencia de género» y sostuvo que para poder llevar una lucha efectiva contra ese flagelo social la población debe trabajar en lo que es respeto y equidad.
“Aquí hay que luchar de forma contundente contra el maltrato de los hombres hacia las mujeres, pero también hay que acabar con la manipulación de muchas mujeres que se hacen daño, para someter a sus esposos y amenazarlos con el tema de que van a acudir a la fiscalía”, añadió.
Ramírez sostuvo sus planteamientos tras comentar que una agente de la Policía Nacional, luego de recibir una casa en Azua del Plan Nacional de Vivienda Familia Feliz, fue supuestamente herida por su cónyuge, que habría intentado matarla y huido llevándose el título del inmueble.
Ramírez emitió sus comentarios durante su participación en el programa “Enfrentados”, el cual conduce junto a un conjunto de comunicadores dirigidos por su productor Mariano Abreu, y el que se transmite por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver comentarios a partir del minuto 08:30).
Luego de lamentar la noticia, el comunicador resaltó que tanto las mujeres como los hombres dominicanos tienen la garantía constitucional de vivir sin tener que ser sometidos a ningún tipo de maltrato.
Sostuvo que la resolución de ese problema depende de que la sociedad dominicana entienda que todos son iguales y que las autoridades perfeccionen cada día más sus tácticas para actuar frente a los opresores.
“Por eso siempre apelamos a que nuestras autoridades vayan un paso más adelante, que las facultades de investigación que tengan les permitan ver cuándo en realidad hay un caso de violencia de género y cuándo no”, expresó.
Asimismo, abogó porque las mujeres dominicanas continúen empoderándose, señalando que lo que le pasó el día de ayer a la cabo de la Policía es un caso que se multiplica en las casas de muchas familias dominicanas.




