RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La madrugada en la discoteca Jet Set, que prometía ser otra velada llena de música y recuerdos, se tiñó de luto cuando el techo del emblemático local colapsó, cobrando la vida de decenas de personas. Entre las víctimas, una pérdida que ha calado profundamente en el corazón del pueblo dominicano: la del merenguero Rubby Pérez.
Según testigos del evento y de su propia hija Zulinka Pérez, “Color de rosa” fue la última canción que interpretó Rubby Pérez sobre el escenario. Con su potente voz y ese carisma inigualable, Rubby desbordó emociones entre el público, sin saber que ese sería su adiós.
Muchos aseguran que fue un momento casi poético, aunque desgarrador: Rubby cantando sobre el amor y la belleza de la vida, segundos antes de perder la suya. Un final trágico, pero lleno de simbolismo para un artista que dio todo hasta el último aliento, incluso su voz.
Hoy, “Color de rosa” se convierte en un himno de despedida, una melodía que queda grabada en la memoria colectiva como la última muestra de pasión y entrega de un ícono del merengue que se fue haciendo lo que más amaba.




