RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, INTERNACIONAL.- Los amantes de la aviación que nacieron en épocas anterior al año 2003 presenciaron una de las maravillas tecnológicas más veloces de la aviación conocida como el Concorde, este era un avión supersónico que fue construido por los fabricantes British Aircraft Corporation de origen británico y Aérospatiale con sede en Francia.
El Concorde inició sus vuelos comerciales a partir del 21 de enero de 1976, con rutas que incluían a Londres-Baréin y París-Río de Janeiro. La nave que realizaba y dominaba los vuelos transoceánicos había sido vetado por el Congreso americano ingresar a espacio aéreo estadounidense debido al gran ruido que producía sus motores cuando estaba sobrevolando los cielos.
Los motores que utilizaba el Concorde eran turborreactores, los cuales fueron desarrollados por Rolls-Royce, llamados Rolls-Royce/Snecma Olympus 593.
Esta maravilla tecnológica contaba con una aerodinámica única en su clase, era capaz de realizar un viaje de París a New York en tan solo 3 horas y 30 minutos, mientras que los aviones comerciales ordinarios lo hacían en 8 horas. Alcanzaba una altitud de 18,300 metros y una velocidad de crucero de Mach 2,02 de 2,140 km/h, más del doble de la velocidad de una aeronave convencional.
El retiro de la aeronave por parte de las empresas Air France y British Airways se anunció el 10 de abril del año 2003, cuando ambas compañías dijeron que la nave no sería utilizada más al finalizar ese año.
La última vez que un Concorde viajó por los aires fue el 27 de junio de 2003, cuando el F-BVFC voló hasta Toulouse.




