RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La asesora financiera Gloria Marranzini consideró que así como el presidente Luis Abinader, cada persona que tenga un patrimonio relativamente importante en cualquier parte del mundo tendría sociedades offshore, porque no es algo «ilegal ni anti ético», señalando que no es en el caso del mandatario en donde deben surgir los cuestionamientos, sino en la procedencia de los fondos que se depositaron en esas cuentas bancarias a nombre de las sociedades.
“No sé cómo los políticos que no han tenido patrimonio por su labor empresarial o por su comercio, etc., pueden justificar esto, porque hoy hay unos controles muy estrictos de antilavado. Realmente es difícil, pero lo que haya sucedido antes o a través de qué vehículo se pudo hacer, para burlar las vigilancias bancarias y los sistemas de detección de lavado de capitales de origen político es muy difícil justificarlo hoy en día”, expresó.
Marranzini emitió sus comentarios durante su participación en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, que conduce junto a los comunicadores Jaime Rincón y José Díaz, y que se transmite por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver comentarios a partir del minuto 13:14).
La experta financiera afirmó que no hay ningún tipo de “escondite, ni traba” en lo que son las sociedades offshore, e incluso, no habría nada que reprocharle al mandatario, y sobre todo “cuando una persona tiene capitales tan enormes que proteger”.
“En el exterior hay mecanismos para que esos capitales sean ya predestinados de múltiples maneras posibles, en equis momento de la vida de los hijos, son mecanismos muchos más sofisticados que los que hay a la mano en República Dominicana”, manifestó.
Aseguró que no es ilegal ni anti ético tener una sociedad offshore, en donde básicamente se construya “un refugio” para que el patrimonio de la empresa o persona no esté expuesto a los riesgos que pueden existir en el país de origen.
“Obviamente tenemos que ser conscientes que países, sobre todo de Latinoamérica, son política y económicamente susceptibles de cambios muy abruptos, entonces esto no es asobtulamente ilegal”, manifestó.
Contó que en los años 90 este tipo de sociedades empezaron a hacerse bastante populares, debido que en ese momento se abría un abanico de instrumentos de inversión y de opciones que los clientes no tenían en sus países.
En ese orden, determinó que un empresario tiene múltiples razones para hacer una sociedad offshore, entre ellas por el tema de la confidencialidad y por participar de alternativas de inversión mucho más amplias y rentables de las que existirían en sus países.
Amnistía
Marranzini puso como ejemplo a Chile, en donde hace aproximadamente 50 años los empresarios empezaron a sacar su patrimonio al exterior, y en el momento en que comenzó a crecer el modelo económico de su país, querían revertir lo que habían hecho, sin embargo, no tenían manera de hacerlo porque no había cómo justificar esos capitales.
En ese sentido, explicó que Chile decidió realizar una amnistía con la que se transparentaron los capitales, con la condición de que cada cliente pagará un 8 % del valor de esos activos, y pudiendo los empresarios mantener inversiones en el exterior.
“Sería la manera de poder beneficiarse porque por eso se han hecho estos procesos de amnistía, para que el país de origen de esos capitales se pueda beneficiar de ciertos impuestos y es lo más lógico, pero los clientes cumplen con ese compromiso fiscal, y al mismo tiempo siguen participando de lo que han sido sus inversiones en el exterior”, dijo.




