ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
20 de enero 2026
logo
OpiniónRamón SabaRamón Saba

Víctor Escarramán

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Nació en Guarey, La Vega, el 6 de marzo de 1967, pero mudó a Buena Vista, Jarabacoa, desde muy pequeño, por lo que se considera Jarabacoeño. Su nombre completo es Víctor Escarramán Hernández.

Narrador, poeta, ensayista, guionista de cine y abogado. Se graduó de derecho, terminó una maestría y dos diplomados relacionados con esta carrera. Trabaja en el Banco de Reservas, iniciándose como cajero hasta alcanzar la posición que actualmente ocupa de Gerente de Seguimiento a los Abogados Externos que ofrecen servicio por contrato a esta institución financiera.

En el haber bibliográfico de Víctor Escarramán se encuentran títulos de varios géneros literarios, entre los que podemos mencionar las novelas “La Venganza del obispo” y “Rostro y sombra”; el poemario “Huellas difusas”; los cuentos de “Al límite del tiempo” y los ensayos de temas jurídicos “Impacto del secreto Bancario en la Banca Dominicana” y “Contrato de Tarjeta de Crédito y responsabilidades que derivan del contrato”. Además tiene una considerable cantidad de artículos interesantísimos publicados en revistas, en la Gaceta Oficial y en la revista de la Cámara Americana de Comercio, para mencionar algunas.

Víctor Escarramán ha dictado muchas conferencias, aunque no vinculadas al plano literario, del que sólo se preocupa en estos tiempos.

Ha sido merecedor de interesantes reconocimientos, como son el haber logrado el primer lugar en el concurso de ensayos organizado por el Banco de Reservas de la República Dominicana para sus empleados, con su obra “Los valores de la marca”.

Víctor Escarramán fue miembro del Taller Literario Narradores de Santo Domingo y del Movimiento Interiorista del Ateneo Insular, que dirige el notable escritor Bruno Rosario Candelier, Director de la Academia Dominicana de la Lengua.

El poeta, ensayista, político y Premio Nacional de Literatura Tony Raful, luego de leer la novela “La venganza del obispo” expresa: “Confieso mi satisfacción, el embrujo de la lectura y mi asombro feliz por la capacidad de urdir esta trama y hacer girar los elementos más complejos y oscuros, de sostener el encanto desde las primeras anotaciones hasta el final, como si uno quisiera prolongar el éxtasis escritural en mixturas de placer y goce estético”

El crítico literario Giovanni di Pietro confiesa sobre la misma novela “Para nosotros, resultó refrescante, lo admitimos sin ambages, la lectura de La venganza del obispo. Es una historia que no requiere grandes esfuerzos mentales, ni mucho menos pericia técnica, en el lector, y, por consiguiente, fue posible sentarnos en una poltrona, levantar los pies, y leerla y disfrutarla como lo hacíamos antes con una novela de vieja estampa”.

El periodista y analista literario  José Rafael Sosa señala que  “Con rostro y sombra” logra el milagro de extraer un tema que, difundido con un tono de morbo sensacionalista en los medios escritos de comunicación (sobre todo desde el desaparecido diario El Sol), para recrearlo con un bien logrado tono de narrativa en la que priman simultáneamente un enfoque documentado e imaginativo  Víctor Escarramán toma la información publicada sobre este caso de hermafroditismo, vinculado con la falsa identidad de monja en un convento (siendo también hombre) y sale incólume del desafío de hacer una literatura digna, despojada de los ramales circunstanciales y elevando el tono con una literatura que acusa un tono poético y detallado, de gran vuelo. La narración escarba las amarguras emocionales y físicas de Fernanda que desde la concepción hasta su muerte vive acosada por el trastorno o síndrome de Klinefelter, pues nació con dos sexos, pero su cuerpo definió mejor el masculino.

Finalmente el laureado escritor y miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua Rafael Peralta Romero, apunta que la obra de Víctor Escarramán “Al límite del tiempo”, que contiene  17 cuentos, muestra  historias, por su contenido temático,    de muy variada orientación y al mismo  tiempo revela a un cuentista  de pura estirpe que busca modos de expresiones  partiendo de la ortodoxia del cuento, pero a la vez erosionando la tradición  en pro de  consolidar una voz auténticamente personal, lo cual es una aspiración de todo escritor que tome en serio el oficio.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento del capítulo 28 de la novela “Rostro y sombra” de Víctor Escarramán:

 “Esta vez sus ojos se avivaron al descubrir en la esencia de su carácter, una imagen con su otro yo. Su yo masculino que de manera acusadora pareció hablarle: “¡No entiendo el motivo de tu asombro ni tu confusión Fernando! No ves que soy igual a ti. Que soy el que siempre debiste ser y que tú te esmerabas en negar. Que no soy ese personaje iluso, alardero y falso que siempre exhibiste en la sombra y el silencio de una sotana.

Ese mismo que cada día como pájaro carpintero a la palma martillaba tu oído y tú te obstinabas en soslayar. El mismo que una y otra vez, repiqueteaba el timbre de tu conciencia y como respuesta solo recibía un torrente de sátira. Yo tampoco sé lo que soy, si tu conciencia o la otra cara que escondías. Saca fuerza y gira un poco la mirada hacia al tragaluz. Sí, hacia ese hueco que desde que caíste en este calvario, te brindó una brisa apacible y fresca. Fíjate que hoy la luna no está. Sí, esa sublime esfera plateada que siempre se posaba frente a la ventana y desde su lejanía a falta de calor humano parecía hablarte, y de vez en vez, te inoculaba pequeñas dosis de esperanza. Ella también parece haberse arrepentido y decidió ignorarte. Es que tú obra de teatro, quizás tu mejor actuación, fue grosera y lastimosa.”

 

Por Ramón Saba

Comenta