EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Carla Heaton, miembro de la agrupación Vecinos Contra el Ruido, afirmó que, según un estudio realizado por ella misma, la razón por la cual República Dominicana es un país ruidoso se debe a que sus ciudadanos no son felices, sino que sufren de depresión.
“Este es un pueblo altamente depresivo que necesita hacer ruido porque le tiene miedo al silencio y a enfrentarse a su propia conciencia”, expresó Heaton.
Por su parte, Rosmery Bonifacio, coordinadora del grupo, destacó que las leyes 90-19 y 64-00, que regulan el control del ruido en el país, no se cumplen adecuadamente.
“Estamos muy contentos con las acciones que está tomando el Ministerio de Interior y Policía, bajo la gestión de la ministra Faride Raful, quien lleva cuatro años escuchándonos, desde que era senadora, y ahora tiene el poder para ayudarnos desde su función actual, haciendo que se cumpla la ley”, explicó Bonifacio.
Estas declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista con la comunicadora Priyanka Rodríguez en el programa “Aquí Hablamos Claro”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa)
Aquí Hablamos Claro – LAS DISPUTAS POR LAS EXONERACIONES: ¿A QUÉ ACUERDO LLEGARÁN LOS SENADORES?
Bonifacio señaló como ejemplo el comportamiento de los delivery de colmados, quienes, según ella, modifican deliberadamente las motocicletas para generar ruido.“Son las personas que más afectan negativamente la tranquilidad en las calles, desde las 6 o 7 de la mañana hasta las 12 de la noche, constantemente”.
Asimismo, criticó que muchos de estos delivery son menores de edad y que, a pesar de ello, son contratados, lo que constituye una violación a las leyes laborales.
“Esta es una responsabilidad de CONANI, ya que la mayoría de esos jóvenes son menores de edad. Los vemos calibrando y haciendo carreras entre ellos”, enfatizó Bonifacio.
En cuanto a la relación del ruido con el Ministerio de Medio Ambiente, Bonifacio recordó que esta institución, junto a la Procuraduría de Medio Ambiente, es la encargada de canalizar y atender legalmente los problemas relacionados con el ruido.
“Hemos visto el problema y nosotros denunciamos y denunciamos pero las leyes tienen vacíos que pueden ser utilizados a favor del infractor de la ley”, advirtió.
Finalmente, exigió el cumplimiento efectivo de la ley y un régimen de consecuencias justo, sin necesidad de atropellos.




