RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.-El Directorio de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), en representación de sus 26 miembros de 21 países, considerando que los días 24 y 25 de marzo se realizará en Santo Domingo, República Dominicana, la XXVIII Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, ha visto oportuno hacer presente a todos los asistentes al mencionado evento, las consideraciones y solicitudes sobre algunas situaciones en América Latina.
A través de un documento, la primera situación que presenta UPLA es la de Cuba, donde expresa que las violaciones a los derechos humanos en ese país continúan y se intensifican, con más de 1,405 presos políticos, incluyendo a 137 mujeres.
La institución subraya que desde julio de 2021, 675 ciudadanos permanecen en prisión en espera de juicio y decenas de jóvenes cubanos, algunos de ellos siendo menores de edad al momento de su detención, han sido condenados a años de trabajo forzado.
Añade que más aún, los presos políticos en Cuba son regularmente torturados con largos períodos de aislamiento, amenazas y denegación de medicinas y atención médica.
Explica que el nuevo Código Penal Cubano impone penas más severas contra la sociedad civil y que espacios de opinión e información, como las redes sociales, ahora están siendo cerrados completamente.
«En este escenario, el próximo 26 de marzo se realizarán elecciones de la Asamblea Nacional en Cuba, proceso que no cumple con los más mínimos estándares electorales, y que solo perpetúa a un régimen en el poder. Recientemente, organizaciones en Cuba que pertenecen a la Asamblea de la Resistencia Cubana celebraron votaciones y reuniones para aprobar un Plan de Salvación Nacional que rija los primeros 24 meses de una democratización del país, para afrontar retos políticos, sociales y económicos de este proceso», se lee en el documento.
Otra situación que será presentada por UPLA es la de Haití, por la cual le hace un llamado a la XXVIII Cumbre Iberoamericana a buscar los acuerdos y mecanismos necesarios para que el rescate y reconstrucción de ese país sea abordado como un desafío internacional, en que todos países puedan ayudar a este «Estado fallido», en una muestra de solidaridad proactiva y constructiva.
En ese sentido, los miembros de UPLA consideran que continuar buscando una solución dominicana a la crisis en haitiana podría conducir a un conflicto sin precedentes entre dos naciones, que sin duda afectaría la seguridad y la paz internacional.
Sobre la situación de Honduras, la institución manifestará su preocupación ante la XXVIII Cumbre Iberoamericana por la supuesta violación a los derechos humanos de funcionarios públicos por parte del Estado en ese país, quienes presuntamente están siendo despedidos sin justificación alguna.
En cuanto a Nicaragua, UPLA hará la solicitud a que la XXVIII Cumbre Iberoamericana exhorte al presidente de ese país, Daniel Ortega a elaborar una hoja de ruta que restituya la democracia de esa nación, mediante un calendario electoral que conduzca a elecciones libres, transparentes y justas, en el menor plazo posible.
Adicionalmente, requieren que se abogue por la libertad de los 39 presos políticos que aún quedan en el país, incluyendo al obispo católico Rolando Álvarez, sin que ello implique el destierro de los mismos, tal como ocurrió con los ya liberados.
Finalmente, UPLA solicitará que la XXVIII Cumbre considere «la compleja emergencia humanitaria en que se encuentra anclada Venezuela y que compromete severamente los derechos humanos de su población».
Explica que los sectores más vulnerables de Venezuela son los más afectados por el hambre y la desnutrición, el colapso de los sistemas de salud y educación, así como la destrucción del resto de los servicios públicos y una delicada situación económica con la clara amenaza de un nuevo ciclo de hiperinflación que deterioraría aún más el poder adquisitivo de los ya bajos ingresos familiares.
Expone que en el ámbito político de ese país, resulta preocupante las acciones del régimen de Nicolás Maduro contra disidentes políticos, a quienes se persigue, encarcela y tortura, junto con la aplicación de severas restricciones al ejercicio de la libertad expresión.
A ello le suman «el acoso a líderes sociales y organizaciones no gubernamentales, mientras se bloquea la posibilidad de que la voluntad del pueblo soberano se exprese en elecciones verdaderamente democráticas».




