RESUMEN
Los retornos operacionales en la avenida República de Colombia están funcionando al cien por ciento. No es teoría, es realidad palpable para miles de conductores que diariamente transitan por esa vía.
El pasado fin de semana, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones anunció el cierre parcial de la intersección entre las avenidas República de Colombia y Jacobo Majluta, para dar inicio a la construcción de un gran trébol como parte del proyecto de ampliación que arranca en el kilómetro 13 de la Autopista Duarte y se extenderá hasta la avenida Los Próceres.
Más allá del anuncio, decidí comprobarlo en carne propia. Este jueves hice el recorrido desde la avenida Jacobo Majluta hacia Los Prados y tardé apenas 57 minutos. ¿La diferencia? Un simple desvío provisional en la República de Colombia. En ese tramo no había agentes de la Digesett dirigiendo el tránsito. Fue flujo natural. Organización básica. Planificación funcionando.
Y aquí está el dato clave: días atrás, ese mismo trayecto me tomaba una hora y media. Es decir, estamos hablando de más de 30 minutos de ahorro solo con una intervención provisional. Eso no es casualidad, es gestión.
Estoy convencido de que cuando la obra esté terminada en agosto de 2027, ese recorrido podría reducirse a apenas 42 minutos. Si hoy, con trabajos en proceso, ya se siente la mejoría, el impacto final podría ser determinante para la movilidad de toda la zona.
Eso demuestra que cuando hay voluntad técnica y ejecución efectiva, el tránsito en Santo Domingo sí puede mejorar.
Sabemos que toda obra genera incomodidades temporales. Habrá tapones, habrá críticas y habrá impaciencia. Pero si se mantiene el ritmo, la supervisión y la transparencia, este trébol no será solo concreto y asfalto: será calidad de vida, ahorro de tiempo y menos estrés para miles de ciudadanos.
Y eso, en una ciudad que vive atrapada en el tránsito, es literalmente un palo.
Por Oscar Santana
