Un mayo francés colombiano en el 2021

Por Francisco Rafael Guzmán

Las movilizaciones de masas que se están produciendo en Colombia, la magnitud de las mismas y los sectores sociales más protagónicos que participan ellas, precisamente coincidiendo con el inicio del mes de mayo, nos permiten decir que los colombianos hoy día están viviendo una eclosión de un mayo francés en su territorio.

Ahora bien, el evento no se produce en el mismo territorio, porque esta vez no es en Francia y han transcurrido 53 años del evento que ocurrió en Francia en 1968, pero además, la fuerza pública en Colombia comenzó a reprimir desde un principio, lo que no ocurrió en el país cuyo territorio europeo antiguamente le llamaban La Galia.

De entrada, por lo que puede verse en los videos de los periódicos digitales, hubo violencia para reprimir a los manifestantes por parte de las tropas de la policía y del ejército, pero luego de muchos heridos y detenidos las manifestaciones en marchas y concentraciones se siguen día a día. Esto ocurre en Bogotá y Cali principalmente, pero también en otras ciudades colombianas y no parecen detenerse. Los manifestantes lo hacen pacíficamente.

Las protestas se iniciaron en rechazo a la anunciada reforma fiscal, pero también incluye otros reclamos. Un tema que tienen en agenda es que se reanude el abortado proceso de paz entre las Fuerzas Armadas Colombianas y la guerrilla de las FARC, así como los juicios a los paramilitares, entre otros reclamos.

Los sujetos sociales más protagonistas en el mayo francés de 1968 y el Mayo Colombiano de 2021 son casi los mismos, en ambos la principalía la tienen los estudiantes, aunque en menor medida participan otros sectores sociales, entre estos últimos los trabajadores asalariados (maestros, empleados, etc.).

Es importante destacar que lo que se ha estado produciendo en ese país, como ocurrió en la Francia de 1968 que se originó en una universidad y que repercutió durante varios años en otros países, las protestas colombianas que se inician desde las universidades. Ahora bien, estas últimas son contra medidas del Estado colombiano que afectan a las capas medias, la pequeña burguesía y las clases populares (pequeños propietarios, estudiantes, profesores, los trabajadores, etc.).

Quizás porque, la reforma fiscal que se proponía implementar el gobierno de Duque, se trata de un traje a la medida para complacer el espíritu de rapacidad de los grandes propietarios, un traje de etiqueta neoliberal en el escenario de un capitalismo salvaje que tenemos en todos estos países.

Las protestas pueden continuarse y los reclamos ancestrales del pueblo colombiano que se remontan al Bogotazo del 9 de abril de 1948, en el que cayó asesinado Jorge Eliecer Gaitán. En esa ocasión fue un golpe contra el liberalismo emergente que reclamaba y reivindicaba que se pusiera en vigencia un Estado secular.

Ahora bien, el pueblo de Colombia reclama mucho más, después de no menos de 60 años de lucha guerrillera y de un abortado proceso de paz, en lo que para que esto último haya ocurrido el papel de Alvaro Uribe ha sido estelar, con toda la sevicia que tiene.

Duque es un títere en el gobierno de las fuerzas sociales anacrónicas que tienen, el uribismo como estandarte, como genio del mal, para defender todos los malestares que padecen los colombianos con un Estado de capitalismo salvaje.

A Colombia se le calcula una población de 50.374,00, situada en Suramérica, con una Área de 1.141.749 Km2 (cfr. Wikipedia), su territorio es vasto, contando con grandes recursos hídricos, casi toda su electricidad proviene de hidroeléctricas. En ese país fue descubierto el platino.

Cuenta con recursos forestales y grandes selvas. Produce, en otras cosas café, considerado uno de los mejores café del mundo. Para los tiempos de la llamada enfermedad de la Vaca Loca Colombia tenía un total de 23.000,000 de ganado bovino, pero cuenta con porcinos, ovinos, etc., teniendo ganadería en 27 de los 32 departamentos en que se divide su territorio. Sin embargo, contando con suficientes recursos, después de su independencia, Colombia no pudo industrializarse porque se le dificultaba el trasporte de sus mercancías para el mercado internacional, debido a la ubicación de los lugares de producción y el relieve de su territorio.

Es una sociedad muy tradicional, donde todavía costumbres ancestrales de propia de la existencia de una aristocracia o de un fuerte abolengo repercuten en el manejo del Estado colombiano.

Hay todavía apellidos sonoros en Colombia y aquel que no lo tenga, por más prestigio meritocrático y vocación política que tenga, se le dificulta el acceso al poder político.

Es importante destacar que, primero que en cualquier otro latinoamericano, en Colombia surgió un movimiento que reivindicaba los derechos laborales de la mujer a la paridad con el hombre, derecho al aborto y otros de su género. Ese movimiento femenino demandaba la erradicación de la prostitución femenina (trabajadoras sexuales).

Hoy día la mujer y la juventud colombianas dicen presente mayoritariamente en el movimiento social que se ha levantado en ese país, en el mayo francés colombiano de 2021.

La comunidad internacional debe apoyar ese movimiento social en pro de un Estado de garantías ciudadanas. Paz para Colombia (como hace desde mucho dice una canción de los cantautores cubanos Celina y Reutilio) y cese de los asesinatos en ese país hermano.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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