EL NUEVO DIARIO, ANKARA.- El general turco retirado Ismail Hakki Pekin, durante cuatro años jefe del espionaje militar de su país, ha afirmado hoy que Turquía con toda probabilidad tiene grabadas conversaciones realizadas en el consulado saudí de Estambul durante el interrogatorio o el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.
«Mis fuentes de información, y los datos que me llegan de otros países, confirman que a Khashoggi le hicieron hablar con Riad», declaró el exmilitar en una entrevista con el diario turco Milliyet.
Según Hakki Pekin, las autoridades saudíes en Riad «siguieron en directo» el interrogatorio y el momento de ejecución» del periodista.
El exjefe del espionaje tiene por seguro que «la CIA tiene la información al respecto, y muy probablemente también el MIT», los servicios secretos turcos.
«Desde luego nadie dirá en público que tenemos dispositivos de escucha en el consulado. Pero EEUU tiene escuchas en todas las embajadas y los consulados. Nuestros espías también tienen la capacidad de hacerlo», agregó Hakki Pekin.
El exmilitar consideró que «muy probablemente no exista un colaborador local», contradiciendo así la versión de Riad según la que el cadáver de Khashoggi fue entregado a un colaborador turco para hacerlo desaparecer.
«El cuerpo no estará entero. No lo podrían haber sacado (del país), no podrían haber corrido ese riesgo», dijo Hakki Pekin.
El exmilitar, que estuvo en prisión preventiva de 2011 a 2013 por supuestos vínculos golpistas, es ahora un alto cargo del Partido Vatan, una formación ultranacionalista sin representación parlamentaria.




