RESUMEN
¿Hasta dónde llega la coherencia de muchas marcas dominicanas?
Para los que conocen mi trabajo, saben que me define la valentía y la frontalidad. No suelo maquillar lo que pienso, mucho menos cuando se trata de comunicación, coherencia y propósito.
El pasado 28 de septiembre, envié un mensaje a una gerente de una marca reconocida en el país —una con la que en distintas etapas tuve la oportunidad de colaborar— junto a una captura del logo de su empresa en un espacio mediático que me generó ruido.
Ella lo leyó. No respondió.
Y tal vez no hacía falta.
A veces, el silencio institucional dice más que un comunicado.
⸻
Reflexión de domingo para los amantes de la estrategia de marcas ✨
Qué mensaje tan potente envía a la sociedad un simple respaldo comercial.
Para quienes amamos la investigación social y las estrategias de comunicación, ver ciertas decisiones publicitarias recientes nos confronta con una realidad que duele: las marcas dominicanas parecen haber renunciado a la coherencia.
Muchas se están dejando arrastrar por la corriente del “consumo masivo”, por las audiencias que más ruido generan en la era digital, y por la urgencia de facturar rápido.
El problema es que, en ese proceso, se están desconectando de los valores que construyeron su credibilidad y amor de marca: familia, respeto, unidad, integridad, modestia, el cuidado de los adolescentes frente a la hipersexualización, y la dignidad ciudadana.
⸻
¿Dónde quedaron los valores del branding dominicano?
Hace poco, una reconocida marca nacional apareció como patrocinadora de un espacio mediático cuyo contenido contradice frontalmente todo lo que esa marca ha representado históricamente.
Y no es un caso aislado.
Incluso una vicepresidenta de comunicaciones de un importante grupo comercial declaró públicamente que ve cierto reality show cada treinta minutos “porque debe estar al tanto de lo que consume la sociedad digital”.
Puede sonar estratégico —y en parte lo es—, pero la pregunta es inevitable:
Si mañana la gente decide salir desnuda a la calle, ¿las marcas irán detrás de eso también?
El público masivo no debería ser excusa para justificar el abandono de la coherencia.
El verdadero reto está en educar y elevar al consumidor, no en reproducir sus tendencias más vacías.
El marketing no puede perder su responsabilidad social ni su sentido de dirección ética.
⸻
Las marcas (y ahora los políticos) que se traicionan
Durante décadas, muchas de nuestras marcas locales fueron símbolos de orgullo, desarrollo y familia dominicana. Formaron parte de nuestra memoria colectiva, de nuestros valores de infancia, de la identidad de un país que creció con respeto y creatividad.
Por eso, cuando hoy las vemos alineadas con espacios o figuras que promueven lo contrario, el golpe no es solo comercial, es emocional.
Una marca puede evolucionar, pero cuando traiciona su esencia, rompe un vínculo que el consumidor no olvida.
Y el fenómeno no se limita a las marcas.
Algunos políticos también se suman al “trend digital” de ser seguidores del reality, convencidos de que así logran “conectar con las audiencias”.
Evidentemente, van detrás de los votos.
Para ellos, la estrategia política del siglo.
Para mí, la más barata.
⸻
El debate es amplio. Los resultados hablarán.
Pero mientras tanto, algunos seguiremos observando con un café en la mano y una convicción firme:
La coherencia sigue siendo la estrategia más rentable a largo plazo.
☕️ Un café sin ChatGPT
Por Laura Guzmán de Ruiz
