RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. -Quizás por no estar agrupados, los lectores y oyentes de música dominicanos han carecido de los medios apropiados para enviar a periódicos y radioemisoras protestas contra el proyecto que gravaría con un seis por ciento la importación de libros y discos.
Ese proyecto inflacionario pretende otorgar más energía a la CDE, pero serviría para desvestir a otros santos, pues oscurecería más aún las posibilidades de adquirir libros y buenos discos.
Exentos de impuestos, los libros y discos importados se obtienen hoy a precios casi prohibitivos para quienes habitualmente los disfrutan e. utilizan como un complemento académico.
Con preocupante frecuencia, las principales editoriales que suplen al país han decretado alzas que oscilan entre el 15 y el 30 por ciento.
Alegatos envueltos en fletes, rollos de papel y otros insumos se han revuelto con los gastos cada vez más altos de los importadores de libros, incluyendo el trastornador desajuste de la energía eléctrica.
Un librero calculó que, de gravarse las importaciones de libros, cada compra de 100 pesos costaría unos 27 pesos adicionales.
Con el alza dispuesta en febrero último por las editoriales mexicanas, que suplen quizá la mayor partida de libros al país, aumentó por lo menos 35 centavos en cada peso el precio de sus libros:
De aprobarse un 6 por ciento. esos libros y los de otras editoriales añadirían ocho centavos al monto de cada peso Le peor es que. los buenos libros no son de a peso ni siquiera en feria Ni hablar de las bibliotecas esas huérfanas donde no hay ratones por falta de libros actuales.
Salve reducidos núcleos que pueden adquirir obras escritas, una gran masa de estudiantes y aficionados verá disminuir sus posibilidades de tirar hojas para la izquierda. Y de las consecuencias, que nos libre el cielo.
Se fomentaría más del folletismo en liceos y universidades, con su consiguiente secuela de mediocridad en la formación integral del alumno.
Habría menos espíritu crítico punzando todos sus potenciales, y los lectores ocasionales -aquellos que compran un libro de bolsillo cuando les queda algo dentro de él- se limitarán a ver portadas como ilusas mirando vidrieras elegantes.
Por el mismo surco andarán los estudiantes música, los propios músicos y cuantos deleitan con los grandes compositores e intérprete de todas las épocas. Con 6 por ciento el por adquisitivo de los discos bajará a 78 revolución por minuto.
Y todo eso por escoger camino más fácil para llegar fondos. Y cargado sobre sectores ya recargos todo el peso de una crisis que lleva mucha ti y suena como disrayado. Una crisis que amenaza con afecta nueva vez a miles lectores y oyentes.
Bien podría gravarse 3 pesos, al 3 por ciento los terratenientes que poseen alrededor de 25 por ciento de la tierra cultivada del país (unas 4 millones tareas). La caja registradora marcaría unos millones de pesos.
Pero también podría imponer un impuesto de 3 pesos conjunto de propietarios no menos de mil 500 tare (no son más de 5 personas). La recaudación llegaría a 33 millones 6 mil pesos al año.
Después de todo -son contadas sin excepciones los que tienen y que prefieren leer libros contabilidad.
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