RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, NUEVA YORK. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la muerte de uno de los dos agentes de la Guardia Nacional atacados en un tiroteo el miércoles en Washington, DC., a la que identificó como Sarah Beckstrom, de 20 años
“Lamentablemente debo decirles que, segundos antes de salir aquí ahora, escuché que Sarah Beckstrom, de Virginia Occidental, una de las integrantes de la Guardia Nacional de la que estamos hablando —muy respetada, joven, una persona magnífica, que comenzó su servicio en junio de 2023, sobresaliente en todos los sentidos—, acaba de fallecer. Ya no está con nosotros. Nos está mirando desde arriba en este momento. Sus padres están con ella. Acaba de suceder”, dijo Donald Trump.Trump volvió a culpar a las políticas migratorias de su predecesor, Joe Biden (2021-2025), por el ingreso de Lakanwal y el subsecuente ataque.
«Esta atrocidad nos recuerda que no tenemos ninguna otra mayor prioridad de seguridad nacional que garantizar que tengamos completo control de las personas que entran y permanecen en nuestro país. Sobre la mayoría, no los queremos. Vienen aquí ilegalmente», manifestó el mandatario.
Horas antes, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció una «revisión rigurosa» de las tarjetas de residente, o ‘green cards’, de 19 nacionalidades de «países de preocupación», incluyendo Afganistán, Cuba, Venezuela y Haití.
El presidente agradeció a las tropas por estar «involucradas en la misión» de proteger a Estados Unidos de migrantes a los que considera miembros de pandillas, narcotraficantes, exreclusos y exinternos de instituciones mentales.
«Quiero expresar la angustia y el horror de nuestra entera nación por el ataque terrorista de ayer en la capital de nuestra nación, en la que un hombre salvaje disparó a dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental», reiteró.
La joven resultó gravemente herida en el tiroteo ocurrido el miércoles cerca de la Casa Blanca donde Andrew Wolfe, de 24, también de la Guardia Nacional y quien, según el jefe de Estado, «está luchando por su vida», fue alcanzado por las detonaciones.
“Como saben, el otro joven está luchando por su vida. está en muy mal estado, está luchando por su vida, y ojalá tengamos mejores noticias respecto a él…El monstruo que hizo esto también está en estado grave, pero ni siquiera vamos a hablar de él”, dijo el mandatario.
La fiscal de Washington D.C., Jeanine Pirro, explicó en rueda de prensa que los dos soldados se encontraban en la capital cumpliendo la orden ejecutiva del presidente Donald Trump de reforzar la seguridad en la ciudad. Pirro detalló que el presunto tirador, Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano de 29 años, utilizó un revólver Smith & Wesson .357 para llevar a cabo el ataque.
Lakanwal, quien residía en Bellingham, estado de Washington, viajó en su vehículo hasta D.C. antes del incidente. Según la fiscal, el sospechoso disparó primero a uno de los guardias, quien cayó al suelo, y luego se inclinó sobre él para efectuar un segundo disparo. Los agentes presentes en el área respondieron de inmediato y neutralizaron al atacante, que fue trasladado a un hospital donde permanece bajo custodia.
El director del FBI, Kash Patel, informó que ya fueron interrogados todos los miembros del hogar del sospechoso en Bellingham y que continúan recabando testimonios de testigos del tiroteo. Patel confirmó además que Lakanwal trabajó para una unidad militar apoyada por la CIA en Afganistán y que llegó a Estados Unidos en 2021 mediante el programa Operation Allies Welcome, creado para asistir a ciudadanos afganos tras la retirada militar estadounidense.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, declaró que, de confirmarse la muerte de ambos agentes, solicitará “todo lo posible” para pedir la pena de muerte contra el sospechoso. Por el momento, Lakanwal enfrenta cargos por agresión con intención de matar estando armado y por posesión de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento, aunque las acusaciones podrían ampliarse según evolucione el estado de salud del guardia sobreviviente.
El ataque ocurrió en una estación de metro ubicada a unos 500 metros de la Casa Blanca. Ambos soldados estaban armados al momento del ataque.




