RESUMEN
Con la separación del expresidente Leonel Fernández y sus seguidores de las filas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) para fundar La Fuerza del Pueblo (LFP) se han formado tres grandes fuerzas o bloques políticos de cara a las próximas electorales de 2020.
Esto quiere decir, en otras palabras, que el ambiente electoral dominicano se pone de lo más picante e interesante, pues ahora la pelea por la presidencia de la República (y también por los cargos municipales y congresionales) será entre tres y no entre dos, como se creía.
Por un lado, tenemos el bloque electoral encabezado por Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno (PRM). Por otro lado, está el bloque encabezado por Gonzalo Castillo y el Partido de la Liberación Dominicana y por último, el bloque encabezado por el expresidente Leonel Fernández, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y la LFP.
También tenemos muchos otros partidos, movimientos y agrupaciones que participarán en dichas elecciones con candidaturas propias.
Con la salida del doctor Leonel Fernández y sus seguidores del PLD, el panorama electoral ha cambiado radical y totalmente, pues para nadie es un secreto que dicha salida (quiérase o no) merma al partido en el poder cuantitativa y cualitativamente. Este partido, que siempre dio muestra de una férrea unidad, de saber nadar y guardar la ropa, ahora se nos presenta dividido prácticamente en dos.
Algunos analistas han establecido que para nadie es un secreto, que es en el Partido de la Liberación Dominicana que se ve más en el vórtice de los “insoslayables nubarrones”, con los problemas que se le han presentado durante y después de la celebración de sus elecciones primarias
Claro está, a mi entender es el Partido Revolucionario Moderno el que más provecho le puede sacar a la actual situación de división y crisis interna en que ha caído el partido en el poder, por el hecho de que se le presenta la oportunidad de capitalizar políticamente a su favor.
Las divisiones que se puedan producir a lo interno de cualquier organización política, como ha sido el caso reciente del PLD, siempre dejarán consecuencias funestas para dicha organización y, claro está, viene a beneficiar directa o indirectamente a las organizaciones políticas que les son adversas.
Es precisamente lo que se esperaba tras las constantes denuncias de fraudes hechas por Leonel Fernández y su esquipo sobre las pasadas (traumáticas) elecciones primarias del PLD en las que Gonzalo Castillo fue declarado ganador, según el informe oficial dado por la Junta Central Electoral (JCE). Considero que ya no hay que “batir” más los resultados del certamen primario electoral.
Considero que con la existencia de estos tres grandes bloques electoral es muy posible que el actual proceso electoral se defina en una segunda vuelta entre los dos bloques que saquen mayor por ciento, pues por ahora no vislumbra una fuera en capacidad de ganar en la primera vuelta.
Pero esto de la segunda vuelta, será un asunto que trataremos en los días por venir.
