RESUMEN
Nació en Moca el 17 de septiembre de 1949.
Poeta, ensayista, crítico literario, comunicador y gestor cultural. Licenciado en Ciencias de la Educación, especialidad en Letras. Completó estudios de Alta Gerencia en Publicidad, Relaciones Públicas, Literatura Norteamericana Comparada, Servicios de Comunicación Integrados, Asesoría a establecimientos de enseñanza, Estrategias y políticas de recursos humanos y de Educación para países en vías de desarrollo. Director de prensa de Radio Cristal. Dirigió el suplemento Biblioteca que se publicó en los diarios El Nuevo Diario, Ultima Hora y Listín Diario. Fundador de la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, la que dirigió en doce ediciones. Es miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua. Fue Ministro de Cultura durante ocho años. Actualmente es director del Centro de Estudios de la Cultura de la Fundación Global Democracia y Desarrollo. Escribe cada sábado la página Raciones de Letras en el periódico Diario Libre. Sus trabajos literarios figuran en diversas antologías nacionales y extranjeras.
Ha sido presidente del Consejo Nacional de Cultura; presidente de la Comisión Nacional Dominicana para la UNESCO, presidente del Consejo Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología y jefe de la Misión del Gobierno Dominicano a la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), entre otras más.
En su haber se dispone de los siguientes títulos: Domingo Moreno Jimenes, biografía de un poeta; Sobre un tiempo de esperanzas; Duarte en el Ideal: Hacia una revalorización del ideal duartiano; Semblanzas del corazón. Memorias y nostalgias; El oficio de la palabra (Conversaciones literarias); La conjura del tiempo. Memorias del hombre dominicano; Islas en el Sol. Antología del cuento cubano y dominicano; Miroirs de la Caraibe. Douze poetes de Saint-Domingue; Los júbilos íntimos; Buscando tiempo para leer. Los 10 derechos del posible lector; El niño que no pudo ser censado; Venir con cuentos. Muestrario del cuento dominicano; La conducta literaria. El discurso fundacional; Crónica de arte o el arte de la inducción cultural; La palabra para ser dicha; Territorio de Espejo; La fatiga invocada y Espacios y resonancias.
Entre los múltiples reconocimientos a su trayectoria, podemos mencionar Premio Nacional de Ensayo; Supremo de Plata Jaycee’s;Premio Nacional de Periodismo; Caonabo de Oro; Premio Pro-Cultura; Premio Narciso González al Intelectual del Año; Premio de la Academia; Hijo Adoptivo de la ciudad de Santiago de los Caballeros; Hijo meritorio de la ciudad de Moca; Hijo adoptivo de la ciudad de Azuay recibió la condecoración de la Orden Heráldica de Cristóbal Colón, en el grado Gran Cruz Placa de Plata, otorgada por el gobierno dominicano
El pintor y escritor Fernando Ureña Rib estimaba que en su poesía la imagen va apareciendo a través de un trayecto que empieza en una infancia amable y distante a la cual él retorna una y otra vez, transformándola siempre, ya sea en el vacío de la ausencia, o en una acción que cuenta la muda presencia y el rastro de las cosas. El escritor Pedro Antonio Valdez considera que Lantigua en todo instante desplaza al lector por decantados paisajes del recuerdo, siempre a través de una palabra limpia, libre de rebuscamientos, dispuesta a empaparse de la reminiscencia y a encadenarse en estructuras de lenguaje que encarcelen, con puertas abiertas, las imágenes del pensamiento. Finalmente la escritora y periodista Emilia Pereyra asegura que José Rafael ha demostrado su amplia cultura, la generosidad de su espíritu y su elevado sentido del equilibrio al examinar textos de escritores de distintas generaciones y corrientes de pensamiento.
Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de José Rafael Lantigua, extraído de su libro La fatiga invocada:
“El estupor que se mece entre los escombros es un baldaquín mecido en las ruinas de una tempestad comida de vientos. Escribo la letra silenciada de tu sombra. Cargo sobre mis pupilas el miedo frenético de tu semblante glorioso. Exhausto, veo tus labios moverse hacia la gruta palmaria donde esgrime su hazaña el duende de tu escudo cambiante. Como espada, la fiera cumbre adormece pálida en su mansedumbre”.




