RESUMEN
Nació el 9 de febrero de 1973 en Santo Domingo.
Poeta, ensayista, educadora y escritora de literatura infantil. Obtuvo una licenciatura en Educación Inicial y una maestría en Administración y Supervisión de Programas de Educación Inicial en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Ha ocupado importantes posiciones, tales como haber sido encargada de Educación de las Estancias Infantiles en el Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), coordinadora educativa en el Consejo Nacional de la niñez (CONANI), catedrática en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), además de Coordinadora y subdirectora de la Estancia Infantil y gestora cultural en la Casa de la Rectoría de ese mismo alto centro de estudios.
En su haber bibliográfico de Evelyn Ramos Miranda se pueden disfrutar los siguientes títulos: Al filo del vuelo (Poesía); El País de los Dulces (Literatura Infantil); 1,2,3, Lindas poesías para ti (Literatura Infantil) y Odette y las Mariquitas de Papel (Literatura Infantil); aparte de algunas obras inéditas que guarda en un espacio especial, esperando para ser editadas y publicadas próximamente.
Evelyn Ramos Miranda asiste con regularidad a diferentes espacios donde se ofrecen actividades culturales, sobre todo del área literaria, tales como recitales, talleres, exposiciones, paneles, conferencias, charlas, etcétera. Ha participado también de manera muy activa en diversas Ferias Internacionales del Libro en Santo Domingo, New York, Colombia, Venezuela, y Cuba, tanto en calidad de espectadora como de conferencista, incluyendo También diferentes tertulias y recitales del país y Puerto Rico. Su obra ha sido reseñada por importantes revistas culturales y periódicos e incluidos en varias antologías, destacando Al filo del Agua, del Taller Literario César Vallejo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); Sororidad, antología de la Colección Poética Lacuhe (2022) y Detrás de las máscaras, entre otras.
Evelyn Ramos Miranda ha sido merecedora de especiales reconocimientos en su tránsito por las nubes literarias, siendo importante mencionar haber sido ganadora del concurso literario internacional. Edición de oro, de la Revista Internacional Némesis (2024 y mención de honor en narrativa. Forma parte del Círculo Literario Mujeres de Roca y Tinta y fue activista consuetudinaria del Taller Literario César Vallejo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Es mi opinión que, en Evelyn Ramos Miranda tenemos una entusiasta creadora de literatura, cuyos pasos se encaminan a ocupar un sitial relevante entre los cultivadores de este arte, ya que su activismo y amor por la escritura y la lectura es una constante en su camino, además de que tiene en su mente importantes proyectos que al realizarse la posicionarán en un sitial de preferencia en este amado territorio de las letras. Confío que no desmayará en sus intentos por continuar desarrollándose y creciendo con anteojeras firmes, las que sólo deberán enforcarse en sus prometedores objetivos intelectuales.
El escritor y gestor cultural Valentín Amaro considera que Evelyn Ramos Miranda, en su obra Al filo del vuelo, nos presenta un poemario de factura fresca, atrevida, sentida y vivida. Es su canto, un torrente y un asombro, propio del que explora el misterioso mundo de las palabras. Para todo lo anterior, la poeta Ramos Miranda apela con gracia y encanto a la intertextualidad bíblica y de otros textos que pueblan su imaginario creativo. En sus versos no hay ataduras, ni medias tintas. Presente en su poesía está el atrevimiento que señalé antes y la impostergable decisión de gritar su canto y celebra el nacimiento de esta obra por su frescura y verdad que evidencian la presencia de una voz que asume con valentía y determinación su llamado a la Poesía.
Acerca de esa misma obra de Evelyn Ramos Miranda, el ensayista, poeta y catedrático Basilio Belliard explica que todo poema se escribe al filo del abismo. La escritura poética siempre brota de las entrañas del deseo más hondo y del drama personal más desgarrador para habitar en la memoria o en el sentimiento. Al leer ese poemario, asistimos a un tiempo y a una estética en las que se abrazan el dolor y el placer, el deseo y el erotismo. El amor, con sus avatares y vaivenes; el desamor, con sus plegarias y desdenes, conforman una fiesta de los sentidos y un canto de la piel, pues en sus páginas el cuerpo habla, canta y cuenta: se rebela, y revela sus humores, sus histerias y sus pasiones. Agrega que El mito bíblico, el pecado original, la mitología griega, lo profano y lo sagrado pugnan en una épica trágica que atraviesa al ser femenino, en el que el yo lírico de esta escritora, enuncia, grita, clama, canta, en una queja angustiosa de la sensualidad.
En este poemario, esta poeta refleja y expulsa toda su potencia lírica, en un canto de la sensorialidad y en una suerte de tentación de la voluntad del deseo. Los encuentros y los desencuentros, el olvido y la memoria, el apego y el desapego son algunos de los posibles contrapuntos que percibe en el rosario de ternuras, que conforma este libro de poesía erótica, de alta temperatura emocional, sensual y sensitiva. Es pues la invitación a una experiencia poética intransferible de la sexualidad, que expresa su lenguaje, su discurso, su forma de ser y de vivir, en un monólogo del cuerpo erótico y en un evidente destape de la piel y de la vida fantástica de lo erótico. Este poemario también es –y es justo decirlo–, un diario de viaje, en el que su autora nos transmite visiones, contemplaciones, miradas y evocaciones de su ser errante, aventurero y sensual.
Finalmente, el escritor y director de la Academia Dominicana de la Lengua, Bruno Rosario Candelier, escribe complacido sobre el hermoso poemario de referencia de Evelyn Ramos Miranda, por la categoría de su creación, el énfasis afectivo de su contenido, la pasión insumisa de las vivencias consentidas, la emoción expresiva de una sensibilidad estremecida, el aliento espiritual de una lírica entrañable y, desde luego, por la profundidad conceptual y estética de esta creación. Este poemario está impregnado de sabiduría y pasión, de entusiasmo y encanto, de aliento y espiritualidad, porque la poeta escribe como quien ora, crea con la sustancia de sus emociones entrañables y se desahoga implorando un auxilio de lo Alto para canalizar su pasión, fruto quizás de un desamparo o un desvalimiento que revela la sensibilidad de la poeta que sueña, sufre, goza y anhela los suspiros consentidos. En este singular y hermoso poemario, se aprecia la entonación bíblica de los salmos y la piedad religiosa de la creyente con la fuerza expresiva y emocional que encienden sus ardientes reclamos. De ahí la fascinación que esta lírica despierta en la sensibilidad del lector, así como la hondura conceptual, estética y espiritual de unos relatos que subyugan por el contenido del poemario. Por eso define la obra de Evelyn Ramos Miranda como una plegaria infinita de la autora, en una lírica emotiva, torrencial y ejemplar, por lo cual se inclina reverente ante esta poeta que implora protección y auxilio al invocar pasajes y eventos del texto sagrado de la Biblia con la pasión de su sensibilidad erótica y el aliento de un reclamo físico y espiritual, expresando un lenguaje impregnado de la entonación bíblica, singular aspecto de esta poesía prosada, además de que su lírica canaliza una expresión orante, entrañable y cordial, por lo cual plasma una poética de vivencias entrañables como expresión de lo que anhela la emisora de esta creación que, como la Sulamita del texto bíblico, siente y apela, vive y espera, quiere y reclama lo que su corazón anhela con hondura entrañable, con ardoroso anhelo y con pasión infinita.
Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Evelyn Ramos Miranda.
Invitación
Invítame a tirar piedras a una Luna cuadrada,
a caminar en un paisaje de nubes confusas.
Invítame a percibir otros aromas indescriptibles,
yo acepto si me prometes nuevas mentiras de la invención,
otros sabores de miel azul.
Volar en un pájaro dorado con cinco alas,
invítame a un valle de dinosaurios mansos.
Yo acepto un beso que escriba poesías nuevas
en mi garganta adolorida.
Yo acepto una copa tibia que me bendiga
nuevamente el corazón.
Invítame a caminar por laberintos solo de paz,
invítame a escuchar un credo en el que creas de verdad.
Yo acepto si tienes manantiales en los ojos.
Invítame a beberte mis preguntas y a vomitarlas
sin lascivias en mis senos impasibles.
Invítame a quemarte en mis glaciales sin estremecerte.
Yo acepto que me toques solo en la sombra que me queda.
Invítame como yo quiero que me invites.
Mi protocolo es arrogante y egocéntrico.
Invítame como yo quiero, sino no me interesa.
Por Ramón Saba
