RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– Luego de una serie de reportajes difundido por El Nuevo Diario y otros medios de comunicación dominicanos sobre el alto nivel de deterioro en que se encuentra el elevado de la avenida Hípica, en Santo Domingo Este, finalmente la compañía contratista Pinsa reinició el jueves pasado la remodelación, la cual había comenzado en abril del 2022, pero la paralizó sin que se ofreciera una explicación, al menos de manera pública.
Reporteros de El Nuevo Diario pudieron constatar este sábado que ya en el lugar se encuentran todas las barras metálicas que serán utilizadas para la creación de los anillos de acero que cubrirán las columnas que a la fecha lucen corroídas debido al salitre del mar.
Luego de que se complete esta tarea, está previsto, según explicó el año pasado el ingeniero Mélito Santana, viceministro de Mantenimiento Vial, el vaciado de 20 centímetros de hormigón y un recubrimiento de 10 centímetros para impedir que el salitre llegue tan rápido donde está el acero, así como también cambiar todas las barandas que hoy lucen totalmente destruidas.
Noticia relacionada: Pese al MOPC anunciar su reparación en enero, elevado avenida Hípica continúa en deterioro progresivo
Hoy los obreros trabajaban en la elaboración de los citados anillos de acero preparado con barras metálicas.
Uno de los empleados de Pinsa fue consultado sobre el tiempo que durarían los trabajos, pero este dijo que no estaba autorizado para ofrecer detalles.
Deterioro profundo
Actualmente este elevado luce en condiciones críticas, a tal punto que desde el año pasado ha sido prohibido el paso de vehículos pesados.

Ante este panorama, los conductores que diariamente utilizan esta vía, que además conecta con el Hipódromo V Centenario, decenas de proyectos habitacionales, la avenida Ecológica, Ciudad Juan Bosch y autopista de San Isidro, ponen su vida en peligro por el avanzado nivel de deterioro que presenta el desnivel.

Además de las columnas y algunas de las juntas, las barandas están totalmente destruidas, lo que abre la posibilidad de que un vehículo termine en el mar.




