RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO.- Tras la crisis institucional marcada por múltiples denuncias de irregularidades, renuncias y despidos, el Instituto Oncológico Regional del Cibao aclaró este jueves que no pertenece a la red pública de salud dominicana y por lo tanto, no recibe fondos públicos ni está subvencionado por el Estado.
«Como institución, contamos con normas y políticas propias, para el manejo de los procesos médicos y administrativos que realizamos, apegados siempre al marco legal de la República Dominicana», dijeron en un comunicado.
Asimismo, agregaron que cuentan con un Patronato que brinda asistencia social a personas de escasos recursos y que no pueden acceder a tratamientos oncológicos de costos elevados. Todo manejado con fondos propios.
«Queremos asegurar a nuestros pacientes y a la comunidad en general que nuestra institución sigue comprometida con la excelencia en la atención oncológica y la transparencia en nuestros procesos», finaliza el comunicado.
En los últimos días, seis médicos de distintas áreas abandonaron el hospital, entre ellos el jefe de cirugía, doctor Juan Vila, y el coordinador de la residencia de cirugía oncológica, doctor Manuel Guzmán. También dejaron la institución los doctores Ariel Osoria, Rafael Gutiérrez, Julio Madera y Johanna Marte.
Las denuncias incluyen que pacientes reciben quimioterapias en pasillos y en la sala de emergencias, así como la supuesta intención de eliminar el programa de residencia médica en cirugía oncológica. Médicos señalan además que se han reducido los espacios destinados a pacientes subsidiados por SeNaSa, mientras se prioriza la atención a usuarios privados.
Organizaciones médicas y personal del centro advierten que las decisiones unilaterales de la administración han generado un clima de inestabilidad que impacta directamente en la calidad de los servicios ofrecidos a los pacientes oncológicos de la región Norte.
Ante la situación, el Servicio Nacional de Salud (SNS) aclaró que el Instituto Oncológico del Cibao no forma parte de la red pública de hospitales del país, dejando en evidencia que la administración del centro responde de manera independiente a su patronato.
Mientras tanto, pacientes y familiares expresan preocupación por la precariedad de las condiciones actuales y temen que las disputas internas sigan afectando la continuidad de tratamientos vitales.




