RESUMEN
La transparencia, entendida como la obligación del Estado de proveer información a toda persona, debe permitir que sea explícito para cualquier ciudadano no sólo qué hace su gobierno y cómo lo hace, sino además cómo se hace y porqué se tomaron ciertas decisiones que dejaron de lado otras posibilidades.
La corrupción, en sus múltiples formas, constituye una sangría para nuestras instituciones, socava los fundamentos económicos de un crecimiento sostenible, distorsiona el propio Estado de derecho, socava la confianza en las instituciones públicas y contribuye a impedir la realización del desiderátum de crear sociedades democráticas prósperas y equitativas.
En los planes públicos, la corrupción, representa un gran obstáculo al desarrollo sostenido y tiene como consecuencia una pérdida de fondos públicos necesarios para la educación, la salud y el alivio de la pobreza, tres pilares del desarrollo social de nuestros países.
Ante ello, la sociedad en su conjunto exige plena transparencia, y erradicación de todas las formas de corrupción, bajo la premisa de que la disminución de la corrupción permitirá dedicar plenamente los limitados recursos públicos hacia la solución efectiva de los problemas de la población.
Por: Henry Núñez.
