RESUMEN
NAIROBI.– Al menos 17 migrantes murieron y otros 30 fueron rescatados la noche del miércoles tras ser abandonados por traficantes frente a la costa de Mitsamiouli, en la isla principal del archipiélago de Comoras, informó este jueves el ministro del Interior, Mohamed Ahamada Assoumani.
“Anoche encontramos ocho cadáveres, recuperados por residentes, pescadores y autoridades. Esta mañana hallamos nueve más, elevando la cifra de fallecidos a 17. La guardia costera continúa buscando cuatro cuerpos desaparecidos”, declaró el funcionario durante una rueda de prensa recogida por medios locales.
El incidente ocurrió cuando un grupo de unos 50 migrantes, presuntamente originarios de República Democrática del Congo, incluidos mujeres y niños, fue abandonado por redes de tráfico humano cerca de una playa próxima al estadio Said Mohamed Cheikh Stadium. Los traficantes les hicieron creer que habían llegado a Mayotte.
Engaño mortal en aguas peligrosas
Aunque el punto donde fueron dejados parecía de poca profundidad, el terreno marino descendía abruptamente. La mayoría de los migrantes no sabía nadar, lo que provocó que muchos terminaran ahogándose en cuestión de minutos.
Un grupo de jóvenes que se encontraba en las cercanías escuchó los gritos de auxilio y acudió rápidamente para socorrer a las víctimas, logrando salvar a varios sobrevivientes.
Respuesta de emergencia y alerta internacional
La Dirección General de Seguridad Civil de Comoras informó a través de Facebook que recibió una llamada de emergencia pasada la medianoche, tras lo cual desplegó dos ambulancias y un equipo de intervención en la zona.
“Este suceso nos recuerda una vez más los peligros extremos de las travesías marítimas irregulares, realizadas en condiciones precarias y de alto riesgo”, señaló la institución.
Una ruta migratoria letal
Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones, al menos 394 migrantes —incluidos 29 niños— han muerto o desaparecido desde 2014 en la ruta entre África continental y Mayotte, considerada una de las más peligrosas del océano Índico.
La tragedia vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de quienes intentan migrar por vías irregulares y el accionar de redes criminales que lucran con la desesperación de miles de personas.




