Todos los días hay una muestra como para darnos cuenta que la energía es un factor transversal a todos los ámbitos del desarrollo nacional. Bien se trate de la industria, el turismo, la salud, la educación, el agrícola, el deportivo y el bienestar social.
Ahora igual debemos agregar el transporte, como es el colectivo como el metro, el tranvía y los autobuses, o el individual como los autos.
Tenemos múltiples protestas por los apagones y la situación presentada por falta de energía en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA). Eso para sólo citar los últimos tormentos.
Cada gobierno recurre a los alivios, pero nadie se ha trazado un plan para solucionar un problema, que es un enorme desafío.
