EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El terapeuta familiar José Díaz aseguró que la responsabilidad primordial de los padres no es criar hijos exitosos, sino formar hijos felices.
Díaz sostuvo que la felicidad es la clave para que los niños, al convertirse en adultos, puedan alcanzar el éxito por sí mismos. “Solamente las personas felices tienen el camino allanado para alcanzar el éxito”, aseguró.
El especialista explicó que las personas que viven amargadas, tristes, frustradas, o que cargan con pensamientos y emociones negativas, encuentran mayores dificultades para alcanzar el éxito.
Según Díaz, el bienestar emocional es el fundamento sobre el cual se construye el éxito personal y profesional. «Necesitamos ser felices primero para luego poder llegar a ser exitosos», sostuvo.
José Díaz habló en esos términos al ser entrevistado por la tanatóloga Krismeli Brito Padilla, en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
El terapeuta también destacó que uno de los errores más comunes es pensar que la felicidad se encuentra en la acumulación de bienes materiales o en el dinero. Señaló que la verdadera felicidad no reside en lo externo, sino en sentirse satisfecho con uno mismo y aceptarse tal como es.
En ese orden, dijo que un elemento clave en la construcción de la felicidad es el fortalecimiento de la autoestima. Una persona con baja autoestima, aseguró, tendrá dificultades para alcanzar altos niveles de felicidad, ya que la percepción que tenemos de nosotros mismos influye profundamente en nuestra capacidad para sentirnos realizados y en paz.
Díaz mencionó en su enfoque sobre la felicidad es descubrir el propósito de vida. Según el terapeuta cuando una persona encuentra y se compromete con su propósito, experimenta una mayor satisfacción y sentido de realización, lo que a su vez genera felicidad.
“La felicidad está conectada con aprender a convivir armoniosamente con los demás. Las relaciones interpersonales son fundamentales para el bienestar emocional. Una persona que no sabe convivir con los demás no puede ser feliz”, señaló.




