RESUMEN
Por Francisco Cruz Pascual
Hace unas semanas atrás escribí a través de esta plataforma acerca del ámbito de la condición social del individuo, resaltándole como una de las partes de un trípode de acciones desarrolladas por la pedagogía social. En esta ocasión quiero tratar la segunda parte de esta triada de propósitos esenciales de la educación social, se trata de la teoría de la acción educadora de la sociedad. En este acápite de la Pedagogía Social se concibe que es atribuible a la sociedad como organización politicosocial, la responsabilidad de trabajar el desarrollo y el crecimiento de sus ciudadanos. Desde esa óptica, la educación es la vía para lograr que el individuo se desarrolle como ente social y pueda lograr crecimiento particular y ayudar a la sociedad desde esos polos individuales. Para lograr ese propósito la sociedad debe reconocerse asimismo como impulsora de las personas, procurando acciones objetivas a través de todos los medios posibles y que puedan localizarse en el seno social.
Hay que convocar a todos los que puedan contribuir con el desarrollo de estos procesos en forma eficaz, para que la formación y la instrucción puntual se oferten continuamente, pero, que tenga la pertinencia y la calidad requeridas por el mercado.
En ese sentido, la teoría de la acción educadora de la sociedad procura el diseño de las vías necesarias para impulsar estos elementos y medios, con el objeto de que alcancen desarrollar las competencias necesarias en los ciudadanos participantes como formadores. Lo que se busca es lograr que éstos puedan asumir metodologías eficaces para constituirse en educadores que propicien metas y objetivos acordes con las necesidades individuales y colectivas de la sociedad.
La teoría de la acción educadora de la sociedad busca que la misma -en sentido general- procure convertirse en una organización que forma al individuo, que lo prepara para la acción laboral y profesional, educándole en forma pertinente y continua, a fin de lograr éxito individual y colectivo.
La sociedad procura destacarse como protagonista de primer orden en la función educativa del conjunto de dimensiones de la persona en particular. La sociedad toma conciencia de que el individuo como ser social, tiene una responsabilidad, que empáticamente contiene un intercambio continuo de aprendizajes, entre los distintos componentes de la sociedad en sentido global y el ente social en particular. Esta interacción que se produce de forma primaria debe adquirir una nueva dimensión, al integrarse en el contexto comunitario la responsabilidad de educar.
La teoría de la acción educadora de la sociedad, supone trabajar para desarrollar un conglomerado de aprendizaje permanente y evolutivo, con miras a crear una comunidad culta, capaz de difundir su cultura, una sociedad que procura aprender en forma continua, con capacidad de evolucionar y evaluar sus avances.
La teoría de la acción educadora de la sociedad fomenta la transformación a través del cambio continuo en la sociedad y para la sociedad, auto convirtiéndose -como conglomerado- en algo indispensable para que la educación llene su cometido al procurar su propia perfección y desarrollo.
La teoría de la acción educadora de la sociedad busca construir conciencia en todos los ciudadanos sobre su papel de educadores por excelencia. Procurar que todo ciudadano con capacidad pueda destacarse en su papel de educador, potenciando y motivando el desarrollo del todo social, es una de sus grandes metas. Es una concepción que procura la acción educativa, auxiliándose de los medios de comunicación tradicionales y las nuevas tecnologías de la comunicación, como una forma de ayudar a las comunidades eficazmente.
Es lamentable que no aprovechemos el tiempo para buscar un modelo capaz de intervenir con éxito para desarrollar la educación de calidad, fortalecer la cultura, robusteciendo el carácter nacional, a través de acciones socioeducativas y lideradas por profesores colegiados y dispuestos a cambiar el rumbo de la escuela y la operatividad sistémica del MINERD. Necesitamos colegios de profesores de matemáticas; colegios de profesores de ciencias naturales, colegios de profesores de ciencias sociales y todas las áreas del saber que se imparten en los centros escolares.
