Temer afirma que la economía brasileña reacciona tras nueva caída del PIB

Por El Nuevo Diario martes 7 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, BRASIL.- El presidente brasileño, Michel Temer, y otros miembros del Gobierno afirmaron hoy que la economía del país se está "recuperando", después de que se confirmó que en 2016 cayó un 3,6 % y completó dos años en una severa recesión.

"Estamos poniendo la casa en orden", declaró Temer en una reunión de un consejo económico que hoy coincidió con la divulgación de los datos del producto interno bruto (PIB) en 2016, que se sumaron a la contracción del 3,8 % registrada en 2015.

Temer declinó aludir directamente a la nueva caída del PIB e intentó transmitir confianza, apoyado en algunos indicadores que han mejorado en las últimas semanas.

Entre ellos citó la recuperación de la balanza comercial, unos ingresos por 11.500 millones de dólares en inversiones extranjeras durante el pasado enero y una mejora en la tasa de riesgo que las agencias calificadoras le adjudican al país, así como las sendas caídas del índice de inflación y de los tipos básicos de interés.

El ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, también presente en la reunión que congregó a decenas de empresarios, reforzó el mensaje del mandatario y aseguró que los agentes económicos deben "confiar" en el "presente y el futuro" y dejar de "mirar el retrovisor".

Según el ministro, el dato del PIB divulgado hoy "se refiere al año pasado" y "es resultado de una serie de políticas" que atribuyó al anterior Gobierno de la destituida presidenta Dilma Rousseff y que, en su opinión, "llevaron a la economía brasileña a enfrentar la mayor crisis de su historia".

Meirelles sostuvo que el consumo ha reaccionado y que ello se ha reflejado en aumentos en las ventas de vehículos o de alimentos, "que muestran una recuperación de la actividad económica que aparecerá en los datos que vendrán más adelante".

De acuerdo con el ministro de Hacienda, el hombre más poderoso del equipo económico del Gobierno, "Brasil es hoy un país que vuelve a lo normal y discute reformas fundamentales" para la economía.

Aludió así a propuestas para aumentar la edad para la jubilación o de flexibilización de las leyes laborales, que son resistidas por sindicados pero apoyadas con firmeza por los empresarios.

Meirelles también citó como un factor de "confianza" una reforma aprobada en diciembre pasado, mediante la cual el gasto público será limitado durante las próximas dos décadas a la inflación, sobre la cual reiteró que "acabará con los excesos" en el área estatal.

Según los optimistas cálculos del ministro, la economía brasileña puede llegar al último trimestre de 2017 con un crecimiento del 2,4 % respecto al mismo período de 2016, aunque la tasa de expansión al cabo del año sería en torno al 0,5 %, como prevé el mercado.