RESUMEN
TOKIO.- La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sale reforzada de las elecciones anticipadas, en las que su popularidad ha brindado a su partido una histórica mayoría de dos tercios en la Cámara Baja, que le da vía libre para sacar adelante sus políticas e impulsar su ansiada revisión constitucional.
«Ayer, el pueblo japonés me dio un fuerte impulso para llevar a cabo cambios en la política sin importar el coste», dijo este lunes la primera mujer en liderar el archipiélago en una rueda de prensa, tras apostar con éxito sobre sus elevados índices de aprobación.
Takaichi abogó además por «abandonar por completo la excesiva restricción fiscal» y sacar adelante un «refuerzo fundamental de las políticas de seguridad». Esta política de expansión fiscal y recorte de impuestos, así como el aumento del gasto en defensa, ha generado no obstante preocupación por la salud financiera de la potencia desarrollada más endeudada del mundo.
Escaños récord
El resultado ha sido un número récord de escaños para el PLD, 316 de los 465 que componen la Cámara Baja, muy por encima del máximo anterior cosechado por el ex primer ministro Yasuhiro Nakasone en 1986, y la mayor victoria para cualquier partido político japonés de la posguerra.
«Estas elecciones representan una gran victoria personal para Takaichi», dice a EFE el profesor Jeffrey J. Hall, especialista en estudios japoneses en la Universidad de Estudios Internacionales de Kanda, que vaticina que la oposición de izquierda y centro tardarán años en recuperarse.
«Hay un aire positivo entre los votantes vinculado a los orígenes humildes de Takaichi y a su condición como primera mujer primera ministra en la historia de Japón. Su historia es conmovedora y muchos se centran en ella más que en sus posturas conservadoras de línea dura», señala el analista.
La política conservadora se sometió a las urnas por primera vez desde que accedió al cargo y a la dirección del gubernamental Partido Liberal Democrático (PLD) el pasado octubre. Un ascenso al poder motivado por la dimisión de su predecesor, Shigeru Ishiba, tras varios fiascos electorales en los que la formación perdió sus mayorías parlamentarias.
Inflación y defensa, retos prioritarios
Ha habido muy pocos logros en los tres meses que Takaichi lleva en el cargo, al margen de un ambicioso paquete de estímulos para hacer frente a la persistente inflación, de en torno al 3 %. Los salarios no logran seguir el ritmo: según datos publicados hoy mismo cayeron un 1,3 % en 2025 por cuarto año.
Entre las medidas prometidas por Takaichi y que reivindicó este lunes figura la congelación por dos años del impuesto sobre los alimentos (que va del 8 al 10 %). Una reducción que se augura difícil de eliminar una vez aprobada, y que reduciría los ingresos fiscales en unos 5 billones de yenes (27.000 millones de euros).
Los dos tercios de la Cámara Baja que ostenta el PLD le permitirá además monopolizar la mayoría de las comisiones parlamentarias, anular cualquier veto de la Cámara Alta e impulsar enmiendas constitucionales.
Con este panorama, una reforma de la Constitución pacifista de Japón para contemplar la posesión formal de un Ejército y ampliar sus competencias es una prioridad para Takaichi, baluarte del ala dura del PLD.
Otras prioridades más inmediatas de Takaichi son la aprobación del presupuesto estatal de 2026, cuya fiscalidad arranca en Japón en abril, y esbozar de forma detallada sus prometidas medidas fiscales.
Gran popularidad
La «ofensiva de encanto» de Takaichi ha logrado convencer a los japoneses de que será una buena líder, dice Hall, pese a que no ha hecho nada para abordar los escándalos del PLD heredados por Ishiba y que le costaron el puesto en las urnas.
«Muchos votantes, especialmente los más jóvenes, han votado por el PLD porque les gustaba Takaichi. Eran admiradores de su persona. Algunos quizá desconocían los detalles sobre sus ideas», añade Hall, tras en la campaña electoral más corta de la historia reciente del país, de apenas 12 días.
La primera ministra nipona ha logrado dominar el arte de hacer que las sesudas y protocolarias reuniones diplomáticas parezcan emocionantes e importantes, lo que le ha granjeado la confianza del público.
«En general, (Takaichi) ha continuado con la política exterior del PLD, pero, debido a que sonríe, abraza a líderes extranjeros y realiza actuaciones como su sesión de fotos con el presidente de Corea del Sur tocando la batería, muchos votantes piensan que es ‘buena’ en diplomacia», señala al respecto Hall.
El único cambio significativo que la japonesa ha llevado a cabo en materia diplomática han sido sus declaraciones sobre Taiwán, al abandonar la ambigüedad que caracterizó a sus predecesores, lo que ha despertado la ira de China, con su potencial impacto económico.




