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19 de enero 2026
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OpiniónOsvaldo A Basilio ReyesOsvaldo A Basilio Reyes

Solo bastaron tres años desde que salió del anonimato para que este hombre de 33 años cambiara el rumbo de la humanidad

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RESUMEN

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Un antes y un después de su paso por el mundo

Hoy es 25 de diciembre, día en que se celebra cada año en nuestra República Dominicana y buena parte del mundo, el nacimiento de ese ser especial, super carismático, y privilegiado de ser el hijo único de Dios, que con su predica de que los hombres teníamos que amarnos los unos a los otros, amando al prójimo como a nosotros mismos.

Ese personaje al que le bastaron tan solo tres años a su paso por el mundo para cambiar el rumbo histórico de la humanidad, en un antes y un después de él.

Sin haber mencionado su nombre, ya que usted mi querido lector debe saber a quien me refiero, porque su nombre es invocado y venerado diariamente en mas del 50%de la población mundial, no siendo para menos, ya que tiene el privilegio de ser el hijo de Dios, quien no deja sin recompensa a quien invoca su nombre JESUCRISTO.

El amor de Jesucristo para con el genero humano, es asimilable al amor de una buena madre, que es capaz de arriesgarse y enfrentar hasta el mismo demonio, defendiendo a su hijo no importando los errores que este pueda cometer en su vida, no obstante dichos errores sean contrario a ella.

Jesucristo ese personaje especialísimo por mandato de Dios, quien ostenta la dualidad, de ser humano y divino, era la ultima carta que iba a jugar Dios con los ingratos y mal agradecidos hombres creados por el con tanta expectativa, que hasta nos hizo a su imagen y semejanza, para que le sirviéramos a él y no a los animales, las plantas, ni a los astros.

No bien había liberado Dios a su pueblo del sistema de esclavitud en que los mantenía Egipto, empezaron a crear un becerro de oro para adorarlo como si fuera su DIOS.

Los hombres estábamos tan fuera de tono, que no respetábamos a los mensajeros de Dios, que nos advertían lo que iba a pasar sino dejábamos tal o cual practica, sino que seguíamos como carro sin freno desobedeciendo Israel sus mandatos, que hasta ofendíamos a nuestro creador.
Jesucristo, en su vida humana no escribió nada, ni sobre su vida, ni sobre la de otros, pero ni todos los furgones que hay en el mundo pueden ser llenados con los libros que se han escrito sobre él.

Por: Osvaldo A. Bacilio Reyes.

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