RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Driva Cedeño, una joven venezolana sobreviviente del colapso del techo en la discoteca Jet Set, compartió su dramático testimonio tras la tragedia que cobró la vida de más de 200 personas, entre ellas decenas de ciudadanos extranjeros. Asegura que fue una noche que comenzó con alegría, pero terminó marcada por el horror.
“Fue algo muy rápido. Rubby no estuvo ni una hora cantando. En el momento no sabía qué pasaba, pensé que era un terremoto. Nadie se imagina que ese techo se va a venir abajo”, relató visiblemente conmovida.
Cedeño narró que ella y su prima quedaron atrapadas entre los escombros. “Salimos entre comillas muy rápido porque yo quedé completamente debajo de los escombros y mi prima quedó con la mitad del cuerpo afuera. Gracias a Dios, ella me ayudó a salir. Nosotras logramos salir por la policía, todavía no habían llegado ni los bomberos”, explicó.
Sin embargo, más allá del colapso, denunció la insensibilidad con la que algunos actuaron dentro del local.
“El problema fue cómo se manejó esto. Lamentablemente, el personal que entró lo hizo fue a grabar, a hacer videos de la gente muerta. Nosotros tuvimos que implorarles que nos ayudaran a salir”.
Cedeño ofreció esas informaciones al ser entrevistada por los comunicadores Raymond Moreta y Jennifer Otaño, en el programa “La Embajada”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
La sobreviviente también se refirió a la necesidad de tomar medidas urgentes como país. “Ya pasó, ya no podemos devolver el tiempo, pero cobró la vida de más de 200 personas. ¿Qué más tiene que pasar en la República Dominicana para que tomemos conciencia? ¿Qué señalizaciones de salida de emergencia hay en los sitios públicos? ¿Dónde están los extintores?”.
Relató cómo su prima, atrapada en su asiento, luchó por liberarse. “Dos policías la halaron por los brazos. No podía salir porque tenía el pie enganchado en una sandalia. Yo comencé a gritar que me dieran un cuchillo para cortarla. Alguien me dijo que escuchó en una grabación eso que yo pedí, y se supone que eso estaba prohibido”.
Cedeño asegura que, luego de ser rescatadas, no recibieron asistencia formal. “Nos arrastraron porque no podíamos mover las piernas. Estuvimos más de una hora aplastadas. Nos sentaron en la parte de atrás del Jet Set y después nos fuimos por nuestra cuenta. Por eso no aparecemos en ninguna lista”.
Un detalle que considera clave ocurrió horas antes de la tragedia: “Cuando mi prima fue a comprar las boletas en la tarde, vio unos andamios y a un hombre trabajando en el techo. Ella me comento que tal vez estaban dando mantenimiento a los aires acondicionados ese mismo día”.
La joven cierra su relato con una mezcla de dolor y gratitud. “Le doy gracias a Dios. Trato siempre de ver la belleza colateral en todas las cosas. Fue una noche mágica con Rubby. Nosotros los venezolanos lo amamos. Me quiero quedar con lo bonito y le mando un abrazo fuerte a quienes perdieron un familiar”.




