Sobre el autor mediato

Por Gregory Castellanos Ruano martes 7 de julio, 2020

El Código Penal Alemán de mil ochocientos setenta y uno (1871) con la reforma del treinta y uno (31) de Enero de mil novecientos noventa y ocho (1998) habla del “cabecilla o autor mediato“; en efecto, así lo hace en los Artículos 84; 85; 88; 129 y 129 a: veamos:

1.- “Título III

Puesta en peligro del Estado Democrático de Derecho

& 84. Continuación de un partido declarado inconstitucional

(1)Quien como cabecilla o autor mediato mantenga en el ámbito de validez espacial de esta ley el acuerdo organizacional de:

1.un partido declarado inconstitucional por la Corte Constitucional Federal, ó,

2.de un partido sobre el cual la Corte Constitucional Federal haya comprobado que es la organización sustitutivo de un partido prohibido,

será castigado con pena privativa de libertad de tres meses hasta cinco años. La tentativa es punible.“

Hay que retener la expresión: “ Quien como cabecilla o autor mediato “.

2.- “& 85. Infracción contra una prohibición de asociación

(1)Quien como cabecilla o autor mediato mantenga en el ámbito de validez espacial de esta ley el acuerdo organizacional de

1.un partido o asociación de la que según el & 33, inciso 3 de la ley de partidos se haya corroborado indiscutiblemente que es la organización sustitutivo de un partido prohibido, o

2.de una asociación que incuestionablemente esté prohibida, porque se dirige contra el orden constitucional o contra los principios del entendimiento de los pueblos o de la cual se haya comprobado sin discusión que es la organización sustitutivo de una asociación prohibida de esta índole, será castigado con pena privativa de la libertad hasta de cinco años o con multa. La tentativa es punible.

(2)Quien sea miembro activo de un partido u organización del tipo descrito en el inciso 1, o quien apoye su acuerdo organizacional, será castigado con pena privativa de la libertad hasta por tres años o con multa.

(3)El &84, inciso 4 y 5 rigen en lo pertinente.“

Como se puede apreciar: este otro artículo usa la expresión: “ Quien como cabecilla o autor mediato “, que debemos seguir reteniendo.

3.- “& 88. Sabotaje anticonstitucional

(1)Quien como cabecilla o autor mediato de un grupo, o sin actuar con o por grupo, opere intencionalmente en forma individual, en el ámbito de validez espacial de esta ley mediante hechos perturbadores que ponen total o parcialmente fuera de servicio o los inhabilita para los fines propios:

1.empresas o instalaciones que sirven para el suministro público de la prestación del servicio de correos o para el transporte público,

2.las regulaciones de telecomunicaciones que sirven para fines públicos,

3.empresas o instalaciones que sirven para el suministro público de agua, luz, calor, o energía, o que además sean vitales para el abastecimiento de la población; u,

4.oficinas, instalaciones, dispositivos u objetos que total o predominantemente sirvan para la seguridad y el orden público,

Y de tal modo se ponga intencionalmente a favor de los empeños contra la existencia o la seguridad de la República Federal de Alemania o contra principios constitucionales, será castigado con pena privativa de la libertad hasta por cinco años o con multa.

(2)La tentativa es punible.“

Es apreciable que este otro artículo más usa la expresión: “Quien como cabecilla o autor mediato “.

4.- “& 129. Conformación de asociaciones criminales

(1)Quien forme una asociación criminal cuyo objeto o cuya actividad esté orientada a cometer hechos, o quien participe en una tal asociación como miembro, haga propaganda para ella o la apoye, será castigado con pene privativa de la libertad hasta cinco años o con multa.

(2)El inciso 1 no se aplicará

1.cuando la asociación sea un partido político, que el Tribunal Constitucional Federal no haya declarado como inconstitucional,

2.cuando la comisión de hechos sólo sea un objeto o una actividad de significado secundario o

3.en la medida en que el fin o la actividad de la asociación se consideren hechos punibles según los && 84 a 87.

(3)La tentativa de fundar una asociación en el sentido del inciso 1, es punible.

(4)Si el autor pertenece a los cabecillas o a los autores mediatos, o si se presenta algún caso especialmente grave, entonces se reconocerá pena privativa de la libertad de seis meses hasta cinco años.

(5)El tribunal puede prescindir de un castigo de acuerdo con los incisos 1 y 3, en el caso de partícipes cuya culpa sea menor y su colaboración sea de importancia secundaria.

(6)El tribunal puede atenuar la pena según su criterio (& 49, inciso 2) o puede prescindir de un castigo según ests normas cuando el autor

1.se empeñe libre y seriamente por impedir la continuación de la asociación o la comisión de un hecho punible que corresponda a uno de sus objetivos, o

2.libremente revele su conocimiento a una autoridad pública tan oportunamente que los hechos punibles cuya planeación él conoce, todavía pueden impedirse;

Si el autor alcanza su meta de impedir la continuación de la asociación o si se alcanza sin su intervención, entonces él no será castigado.“

En este otro se varía la redacción, pero hay que retener que usa la expresión: “Si el autor pertenece a los cabecillas o a los autores mediatos“.

5.- “& 129 a. Conformación de asociaciones terroristas

(1)Quien funda una asociación cuyos objetivos o actividades estén orientados a cometer

1.asesinato, homicidio o genocidio (&& 11m 212 ó 220 a)

2.hechos punibles contra la libertad personal en los casos del & 230 a ó del & 230 b ó

  1. hechos punibles según el & 305 a ó hechos punibles que constituyen un peligro público en los casos de los && 306 a 306 c, ó 307 inciso 1 a 3, del & 308 inciso 1 a 4, del & 309 inciso 1 a 5, de los && 313, 314 ó 315 inciso s 1, 3, ó 4, del & 316 b inciso 1 ó 3, ó del & 316 c inciso 1 a 3

ó quien participe en tal asociación como miembro, será castigado con pena privativa de la libertad de uno hasta diez años

(2)Si el autor pertenece a los cabecillas o autores mediatos, entonces se reconocerá pena privativa de la libertad no inferior a tres años

(3)Quien apoye a una asociación de las descritas en el inciso 1, ó haga propaganda a favor de ella, será castigado con pena privativa de la libertad de seis meses hasta cinco años.

(4)El tribunal puede disminuir la pena según su criterio (& 49 inciso 2) para los partícipes cuya culpa sea menor y cuya colaboración sea de importancia inferior, en los casos de los incisos 2 y 3.

(5)El & 129 inciso 6 rige en lo pertinente,

(6)Adicionalmente a la pena privativa de la libertad de por lo menos seis meses, el tribunal puede denegar la capacidad de ocupar cargos públicos y la capacidad de obtener derechos emanados de elecciones públicas (& 45, inciso 2).

(7)En los casos de los incisos 1 y 2 el tribunal puede ordenar sujeción a vigilancia de la autoridad (& 68) inciso 1).“

Como se puede apreciar: este otro artículo también usa la expresión: “Si el autor pertenece a los cabecillas o a los autores mediatos“.

Ambas redacciones (“Quien como cabecilla o autor mediato “ y “Si el autor pertenece a los cabecillas o a los autores mediatos“), a final de cuentas coinciden en hacer referencia al “cabecilla o autor mediato“.

El Código Penal de la República Dominicana alude a los “cabecillas o autores mediatos“ no con el término “autor mediato“, pero sí con los términos: “Aquél que…se hubiere puesto a la cabeza“; “ Aquéllos que…hubieren dirigido“; “ Aquéllos que…hubieren levantado“; “ Aquéllos que…hubieren hecho levantar“; “ Aquéllos que…hubieren organizado“; “Aquéllos que…hubieren hecho organizar“; así lo hace en su Artículo  96 (colocado bajo el epígrafe “De lo crímenes tendentes a turbar el Estado con la guerra civil, con el empleo ilegal de la fuerza armada, el pillaje y la devastación pública“), el cual reza así:

“Art. 96.- (Modificado Ley No. 5007 de 1911). Aquel que para invadir los dominios,         propiedades o rentas públicas, las plazas, ciudades, fortalezas, puestos, almacenes,  arsenales, puertos, navíos o buques del Estado; aquel que para pillar o repartir propiedades públicas o nacionales, o las de una generalidad de ciudadanos; y por último aquel que para atacar o resistir a la fuerza pública, se hubiere puesto a la cabeza de bandas armadas o gavillas, o hubiere ejercido en ellas algún  mando o función cualquiera, será castigado con la pena de veinte años de trabajos públicos. Las mismas penas se aplicarán a aquellos que hubieren dirigido la asociación, levantado o hecho levantar, organizado o hecho organizar las bandas o gavillas, o que a sabiendas o voluntariamente, les hubiere facilitado o suministrado armas, municiones o instrumentos para el crimen, o les hubiesen mandado convoyes de víveres o de cualquier otro modo le hubieren estado de acuerdo con los directores o jefes de la pandilla.“

El Código Penal dominicano también alude a los “cabecillas o autores mediatos“ con los términos: “los jefes“;  y “provocadores“ e “instigadores“; así lo hace en su Artículo  221 (colocado bajo el epígrafe “Resistencia, desobediencia, desacato y otras faltas cometidas contra la autoridad pública“), el cual reza así:

“Art. 221.- Los jefes, provocadores e instigadores de una rebelión, se podrán condenar accesoriamente a la vigilancia de la alta policía, desde uno hasta cinco años, que se contarán desde el día que cumplieren su condena.“

El Código Penal dominicano también alude a los “cabecillas o autores mediatos“ con los términos: “los que sean personalmente culpables de la provocación“;  y “los jefes, directores, presidentes y administradores de dichas sociedades“; así lo hace en su Artículo  293 (colocado bajo el epígrafe “De las sociedades o reuniones ilícitas“):

“Art. 293.- Las penas señaladas en el artículo anterior se aplicarán, sin perjuicio de las demás que pronuncia el Código contra los que sean personalmente culpables de la provocación, sin que en ningún caso puedan ser castigados con penas inferiores a las que se impongan a los jefes, directores, presidentes y administradores de dichas sociedades.“

El Código Penal dominicano sigue aludiendo a los “cabecillas o autores mediatos“ con los términos: “los jefes“; “instigadores“; y “provocadores“; así lo hace en su Artículo  313 (colocado bajo el epígrafe “De las heridas y golpes voluntarios no calificados homicidios. De las violencias y de crímenes y delitos voluntarios“):

“Art. 313.- Cuando los crímenes y delitos de que tratan esta y la anterior sección, se cometan en reuniones sediciosas con rebelión o pillaje, se imputarán aquellos a los jefes, autores, instigadores y provocadores de dichas reuniones, rebeliones o pillajes, y considerándolos culpables de los crímenes y delitos mencionados, serán condenados a las mismas penas que se impongan a los que personalmente las hubieren cometido.“

Sigue el Código Penal dominicano aludiendo a los “cabecillas o autores mediatos“ con los términos: “los jefes“; “instigadores“; y “provocadores“; así lo hace en su Artículo  442 (colocado bajo el epígrafe “Incendio y otros estragos“):

“Art. 442.- Cuando los frutos destruidos o pillados sean granos, harina y otros artículos de primera calidad, se impondrá a los jefes, instigadores o provocadores del crimen, el máximum de las penas que establece el artículo 440.“

En el ámbito estatal o de instituciones a las que se les reconoce carácter estatal por ser consideradas por ley órganos de Derecho Público Interno nos encontramos con las previsiones de los Artículos 114 y 190 del Código Penal.

El Artículo 114 del Código Penal dominicano (colocado bajo el epígrafe “Atentados contra la libertad“) habla de “los superiores que hubieren dado la orden“: señala que la pena “se aplicará a los superiores que hubieren dado la orden“ de cometer “un acto arbitrario o atentatorio a la libertad individual, a los derechos políticos de uno o muchos ciudadanos, o a la Constitución“ y que el que ejecutare la orden ilícita justificare que ha obrado por orden de su superior quedará exento de la pena:

“Art. 114.- Los funcionarios, agentes o delegados del Gobierno, que hubieren ordenado o cometido un acto arbitrario o atentatorio a la libertad individual, a los derechos políticos de uno o muchos ciudadanos, o a la Constitución, serán condenados a la pena de la degradación cívica. Si justificaren, sin embargo, que han obrado por orden de superiores a quienes debían obediencia jerárquica por asuntos de su competencia, quedarán exentos de la pena, la que en este caso se aplicará a los superiores que hubieren dado la orden.“

Por su parte, el Artículo 190 del Código Penal dominicano (colocado bajo el epígrafe “Abusos de autoridad contra la cosa pública“) nuevamente se refiere “a los superiores“ cuando  señala que las penas principales, es decir, las más fuertes, se impondrán “a los superiores que“, fuera del círculo de sus atribuciones, “dieren la orden“ de cometer las infracciones previstas por los Artículos 188 (delito de “Abuso de autoridad contra la cosa pública sin efectos“) y 189 (delito de “Abuso de autoridad contra la cosa pública con efectos“) del Código Penal: veamos dichos Artículos 188, 189 y 190 en orden, es decir, en forma sucesiva:

“Art. 188.- La pena de la reclusión se le impondrá a los funcionarios públicos, agentes o delegados del Gobierno, cualquiera que sea su grado, y la clase a que pertenezcan, que requirieren u ordenaren, hicieren requerir u ordenar la acción o el uso de la fuerza pública, para impedir la ejecución de una ley, la percepción de una contribución legal, la ejecución de un auto o de un mandamiento judicial o de cualquiera otra disposición emanada de autoridad legítima.“

“Art. 189.- Si el requerimiento o la orden hubieren producido sus efectos, se impondrá a los culpables la pena de la reclusión en su grado máximum.“

“Art. 190.- Las penas enunciadas en los artículos 188 y 189, se aplicarán siempre a los funcionarios o delegados que hayan obrado por orden de sus superiores, a no ser que esas órdenes hayan sido dadas por éstos, en el círculo de sus atribuciones, y que aquellos debían, en fuerza de la jerarquía, acatar y cumplir. En este caso, las penas pronunciadas por los artículos que preceden, no se impondrán sino a los superiores que primitivamente hubieren dado esas órdenes.“

El subsiguiente Artículo 191 del Código Penal reitera que las “penas mayores se impondrán a los funcionarios, agentes o delegados“ dadores de las órdenes o hacedores de los requerimientos:

 

“Art. 191.- Si a consecuencia de las órdenes, disposiciones o requerimientos, de que se hace mención en los artículos 188 y 189, esas penas mayores se impondrán a los funcionarios, agentes o delegados culpables que hubieren dado dichas órdenes o hecho dichos requerimientos.“

De la lectura del conjunto de disposiciones citadas del Código Penal de la República Dominicana (Artículos 96; 221; 293; 313; 442; 114; 188; 189; 190 y 191) se puede apreciar que esos casos a que aluden dichos respectivos artículos se refieren, unos: a grupos o sociedades; y otros: a cuerpos u órganos dentro del Estado o considerados con carácter estatal por ser declarados órganos de Derecho Público Interno por una ley; coincidiendo en ambos casos como elemento común, por lo general, que una persona interpuesta sirva de instrumento para cometer (ésa persona interpuesta) directamente un acto típico y, por vía de consecuencia, que lo cometa indirectamente (dicho acto típico) el cabecilla o jefe o director, etc, del grupo o sociedad o cuerpo u órgano.

Fuera de esas dos situaciones ( la de un grupo o sociedad, por un lado; y la de un cuerpo del Estado u organización con carácter estatal por ser declarada órgano de Derecho Público Interno por una ley, por el otro lado), previstas por dichas disposiciones citadas del Código Penal, en que se da la situación de castigar con la pena mayor o principal al autor mediato o autor indirecto u “hombre de atrás“, las demás situaciones que pueden darse dentro de las previsiones del actual Código Penal dominicano caen dentro de la división clásica entre autor y cómplice que se desprende del Artículo 60 de dicho Código Penal dominicano (“Se castigarán como cómplices de una acción calificada crimen o delito, aquéllos que por dádivas, promesas, amenazas, abuso de poder o de autoridad, maquinaciones o tramas culpables provocaren esa acción o dieren instrucción para cometerla“), produciendo esta división clásica una penalidad superior en el que se prestó a actuar directamente, es decir, en el que se prestó a actuar como autor directo (“el hombre de alante“), y una penalidad inmediatamente inferior al que actuó como dador de la orden o de la instrucción, etc. (el autor mediato), que es conceptualizado como cómplice, salvo, en lo concerniente a dicha regulación de la penalidad, que una disposición expresa de ley disponga que el cómplice se sancionará con igual pena que el autor directo.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

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