RESUMEN
Todos los dominicanos soñamos con que algún día la República Dominicana alcance, en materia de transporte, el nivel de eficiencia y modernidad de los sistemas públicos de ciudades desarrolladas. Ejemplos como Nueva York, Madrid o París nos demuestran que la movilidad urbana puede ser funcional, accesible y eficiente para todos sus ciudadanos.
En nuestro país, se han dado pasos importantes: el Metro de Santo Domingo, la OMSA y el Teleférico son logros que debemos valorar. Son ejemplos concretos de que, cuando hay voluntad e inversión pública, se puede avanzar hacia un sistema de transporte más digno y ordenado. Sin embargo, aún queda mucho por recorrer. No se trata de ser pesimistas, sino de reconocer lo logrado y seguir impulsando políticas que fortalezcan este sector clave para la vida diaria de millones de personas.
Un transporte público eficiente casi siempre cuenta con el respaldo del Estado. Al final, los impuestos que pagamos como ciudadanos deben traducirse en servicios de calidad, y la movilidad urbana es uno de los más importantes. Los recursos recaudados por el gobierno constituyen la base para financiar políticas públicas que mejoren la infraestructura, el transporte y la calidad de vida en general.
En este sentido, el anuncio del Sistema de Integración de Tarifas, que entrará en funcionamiento en diciembre de 2025, representa un paso firme hacia la modernización del transporte en el Gran Santo Domingo. Con este sistema, un pasajero podrá utilizar el Metro, el Teleférico y la OMSA con un solo pasaje. Antes, quien necesitaba usar más de uno de estos servicios debía pagar varias tarifas; ahora, con un solo pago de RD$35.00, podrá desplazarse por toda la ciudad, ahorrando tiempo y dinero.
Este cambio no solo facilita la movilidad, sino que también promueve la inclusión y la equidad, pues beneficia directamente a los sectores que más dependen del transporte público. Además, con la próxima inauguración del Metro hacia Los Alcarrizos, la cobertura será aún mayor, permitiendo viajes más largos y cómodos con un mismo pasaje.
Debemos seguir exigiendo que los gobiernos mantengan e incrementen las inversiones en este tipo de iniciativas. Un sistema de transporte bien planificado no es un lujo: es una herramienta de desarrollo social y económico. Cada peso invertido en movilidad pública se traduce en productividad, ahorro, seguridad y bienestar colectivo.
Aunque el Sistema de Integración de Tarifas no es una obra física visible como un puente o una línea del Metro, su impacto será profundo. Es una apuesta por la eficiencia, la tecnología y la modernización, tres pilares esenciales para el desarrollo de cualquier nación.
Y cierro con una reflexión que considero esencial: “El desarrollo de un país se mide por la calidad de su sistema de transporte público”, Apostemos a que la República Dominicana siga avanzando en ese camino.
Por: Licdo. Paul J. Maldonado B.
