RESUMEN
Es una entidad conocida desde hace tiempo que se caracteriza por una sensación de ardor de la mucosa oral en ausencia de signos clínicos y que suele aparecer en mujeres de edad media o avanzada, peri o postmenopáusicas.
La asociación internacional para el Estudio del Dolor define el SDA como un dolor tipo ardor en la lengua y en cualquier otra localización de la cavidad bucal, mientras que otras asociaciones la definen como una sensación de quemazón intraoral para la cual no se puede encontrar un origen dentario o médico.
La etiología de esta patología es desconocida, aunque si se han descrito múltiples agentes relacionados con la enfermedad.
El primero sería la cantidad y la composición de la saliva, dentro de los factores locales, ya que influye en la integridad física y funcional de mantenimiento de la mucosa oral.
En pacientes de SBA se puede encontrar sensación de boca seca y disminución del flujo salivar.
Otros factores locales, son las alergias de contacto, el uso de prótesis mal adaptadas o infecciones subclínica por Cándidaalbicas.
Dentro de los factores sistémicos relacionados con el SBA, están la menopausia, las carencias nutricionales (vitaminas B1, B2, B12, ácido fólico, falta de hierro), y la diabetes tipo II.
Estánlos factores psicológicos y psicosociales, tales como la depresión, ansiedad, aislamiento social, hipocondría, experiencias estresantes de la vida como abortos, hijos con mal formaciones, pérdida de seres queridos y hasta problemas laborales como dificultades con un jefe conflictivo.
La SBA se caracteriza por una sensación de ardor de los tejidos blandos de la cavidad oral con intensidad que puede variar de moderada a severa, sin que exista ninguna lesión que la justifique.
Se siente más en la lengua y los labios y en menor grado en las encías y el paladar.
La sensación de ardor puede ir acompañado de sequedad oral y alteraciones del gusto, relacionándose a veces con problemas de tipo alteraciones tiroideos.
Es muy difícil hacer un buen diagnóstico de esta patología, salvo la descripción por parte del paciente.
Por lo tanto de igual manera se nos dificulta hacer un tratamiento adecuado, y estos pacientes son muy complicados de tratar para el profesional de la odontología, porque casi siempre los fármacos que tenemos en el mercado no son todo lo eficiente que quisiéramos y lo peor es ver como fracasamos cuando nuestros pacientes nos siguen informando de que siguen con dolor.
Mi recomendación es tratar a cada paciente de forma individualizado y según las características de cada uno y si es posible con ayuda psicológica.
Por doctora ANA VILLETA




