RESUMEN
Los partidos políticos no constituyen la excepción. Referentes de más se tienen; y, no solo aquí, sino también en otras latitudes. ¡A reflexionar entonces!
Lamentablemente, el “Revolucionario Moderno” nuestro (PRM), por lo visto hasta ahora, está haciendo caso omiso a eso que intitula, y que se podría considerar, como una sólida aseveración, hasta con rasgos axiomáticos predictivos, cabe agregar.
Al parecer, se entiende en el seno del mismo, que a esa organización no le va tocar “debacle” alguna por esa razón. ¡Qué equivocado se está! Ojalá que no se lleven sus autoridades una gran sorpresa.
Notorio es que, desde que esa entidad logró alzarse con la victoria durante el último proceso electoral celebrado en el país, sus envalentonados dirigentes máximos, que se creen lo mejor, y que al parecer solo fueron al gobierno para representar a los ricos locales, según la percepción poblacional que se tiene, han venido jugando con la estructura mínima, aunque poderosa; su base real, y soporte ciudadano, que lo llevó al poder; la que se fajó en las calles, y concurrió en masa a las urnas para sufragar en su favor.
Que no olviden sus envalentonados dirigentes, hoy posesionados en cargos públicos de importancia; como los mandamás dentro del partido, que los ricos solo financian siempre campañas electorales en busca de proteger sus intereses, como de prebendas estatales después; y, que los que apoyan y votan en realidad son los de abajo, dentro de la pirámide social, que de ordinario forman las bases de los partidos, en procura de mejorías, respecto de los estándares de vida que prevalezcan, como del desarrollo del país.
¡Qué no se pierdan!, los subidos en el palo hoy; que se piense en el 2024, y las aspiraciones de retorno al poder entonces, que ya se tienen, innegables. “Los pueden dejar con el moño hecho”, como se dice popularmente.
Sin embargo, la gran mayoría de los que integraron ayer esa fuerza soportante, parece ser que en el presente no cuentan; y, se les ha venido maltratando, como mirándoles desde el inicio de la presente gestión de gobierno, “por encima de los hombros”, como se dice en el argot pueblerino; sin reciprocarles con nada su apoyo, por lo que es previsible que la retaliación esté en mente por parte de esos, para hacer fracasar las intenciones del “vuelve y vuelve” de la entidad, ya puestas en evidencia, a partir del año 2024. ¡Los pueblos se las cobran!
Una muestra fehaciente de la “marginación” a los miembros de la base de ese partido, se nota claramente, a parir de la última decisión tomada por la dirección ejecutiva del PRM, en el sentido de “adoptar la modalidad de convención de delegados para escoger las autoridades del partido”, según apareciera publicado en la prensa local. (“Diario Libre, del 10-3-22, página 10)
Obviamente, se está procurando dejar sin efecto la universidad a que se recurrió en el pasado para los mismos fines. ¿Por qué?, sería pregunta. Parece que antes convenia el voto popular. ¡Ahora no!, por lo que se aprecia.
Ojalá que esa situación de desprecio a la base del partido, como la ausencia de los cambios sociales, económicos, y demás, que tanto se vociferaron durante la campaña electoral pasada, y que hasta hoy lucen estar más lejos cada vez, no den al traste con esa organización.
Obvio que, sería muy importante el tratar de preservar la misma en estos tiempos, dada la escasez de liderazgo político que se verifica en el país; amén de lo que se conoce en relación con las que restan dentro del ruedo de ese ejercicio local.
Sí, de esas que ya estuvieron en el poder, y que sus gestiones estatales traen a la mente de la ciudadanía muy malos recuerdos;
remembranzas de incertidumbres diversas a granel; incluso, aquellas que tienen que ver con el pisoteo alegre a la soberanía nacional.
Qué se aproveche la oportunidad que se tiene de proseguir en el mando de la cosa pública, los que actualmente están a cargo. ¡Qué procuren hacerlo bien!; y, al mismo tiempo, preservar la militancia del partido. ¡El poder, no fácil se alcanza, pero sí se pierde!
Autor: Rolando Fernández
