Una vez, hablando con mi maestro, el muy perínclito o egregio y excelso historiador Roberto Cassá Bernardo de Quiroz, este me dijo que el apotegma que reza: En Política hay cosas que se ven y cosas que no se ven, el cual era repetido mucho por Bosch, había sido sentenciado por José Martí. Esto en política ha tenido mucha vigencia, porque no sólo el carismático Vladimir Ilich Ulianovsk (Lenin) lo aplicó, al montarse en un tren alemán para poder llegar a Rusia y jugar un papel protagónico en la revolución Bolchevique, si no que el propio Martí como él mismo diría: ”vivió en las entrañas del monstruo” (Estados Unidos), buscando apoyo, y el mismo Bosch gestionó la salida de Fernández Dominguez (quien quería entrar al país y lo logra aunque su intento de asalto al Palacio Nacional casi hay que verlo como una inmolación) en un avión militar de matrícula norteamericana. Sobre esto último, recodemos que Muñoz Marín y Bosch fueron aliados, pero ni Marín era como Johnson, ni este como Kennedy. Había contradicciones en las esferas del poder norteamericano y a ello se debió el asesinato del presidente Kennedy. Una cosa piensa el burro y otra el que lo apareja, así le escuchó decir hace muchos años a Miguel Cocco el autor de este artículo.
Muchos (casi todos) los jóvenes dominicanos de hoy día no han visto, si no es tal vez a través de la imagen electrónica o en la fotografía, un burro. En algunos partes se le llama rocín, asno, jumento o también zaleo; los burros son animales que fueron domesticados por la humanidad hace varios miles de años, menos de 10,000, para bestias de tiro, pero hoy día quedan muy pocos, la mayoría en África y Asia.
Ahora bien, en política es importante saber cuáles son las intenciones de los actores o líderes principales, sobre todo cuando asumen roles o papeles al ocupar posiciones o status para los cuales fueron electos o designados. En otras palabras, que bueno sería si los ciudadanos la intención de los candidatos cuando elaboran sus discursos antes de ser elegidos o bien cuando anuncian las acciones que proyectan ejecutar cuando ya son funcionarios. De ese modo los sujetos sociales no sentirían engañados tanta veces, no se sentirían aparejados, dicho en sentido figurado. Qué bueno sería si las propias personas afectadas pudieran captar la intención de los políticos, cuando de poner en práctica sus acciones se trata o cuando quieren los elijan para ocupar los cargos, incluyendo la presidencia de La República. Creemos que hoy en día en la República Dominicana vivimos una dictadura mediática y el actual presidente de la Republica aspira a ser reelecto valiéndose de ella y sostenerse con ella en un nuevo periodo. No se trata de una dictadura con respaldo popular, como pensaba Bosch. ¿No sé exactamente cuánto está gastando este gobierno en publicidad y en pagar a los funcionarios que trabajan en comunicaciones pero tiene que ser muy grande el monto invertido?
Los resultados de las primarias del PRM, visto desde de la proporción de votantes o sufragantes que votaron por Abinader, es un éxito para su candidatura, pero desde el punto de vista de la cantidad de empadronados que dicen los del PRM tener es un fiasco, porque de poco más de 3 millones que votaran poco más de 500,000 es un fracaso. Una cosa que llama la atención es la intervención de la JCE y toda la parafernalia en torno a ese evento, es que luciría más si cada partido lo realiza como un proceso interno porque así debería ser. De todos modos, sean cuales sean los resultados de cara al 2024, lo cual necesariamente va a depender de los resultados del injerencismo extranjero en Haití y la percepción que de este y otros problemas tenga la ciudadanía.
La preocupación que tiene quien escribe es que los sujetos sociales más jóvenes pueden estar siendo alienados por el actual gobierno. Este gobierno no representa ni representara los intereses de los sectores populares, ni de las capas medias, ni de los pequeños y medianos empresarios, porque representa los intereses de la gran burguesía o del gran capital, especialmente del capital financiero. Tal vez para una ínfima minoría de los jóvenes y mujeres de la Marcha Verde muy marcados por el individualismo (entre ellos deben estar algunos comunicadoras y comunicadores) que aspiraban a una movilidad meteórica, no se le puede llamar alienados, pero muchos otros que saben que el gobierno no le puede satisfacer grandes apetencias de movilidad social y que no fueron a Marcha Verde con ese fin y que todavía siguen creyendo un futuro mejor para colectividad nacional, un bienestar colectivo, aunque todavía siguen creyendo en el cuento de la lucha contra la corrupción, han sido engañados y todavía no parecen despertados de su onirismo. Este gobierno piensa y actúa para favorecer las apetencias de lucro insaciables del gran empresariado, sin importar las consecuencias para la nación, sin importar la vida y la calidad de ella para las jóvenes generaciones. No le importa a este gobierno la preservación del medio ambiente, si la preservación de este implica recorte a las ganancias o riquezas de los dueños de las grandes empresas. Es por eso que pese a la polución y el caos vial por el gran parque de vehículos de motor no se detiene la importación de estos.
Los gastos excesivos del gobierno, pese a que a veces quiere aparentar que no es así, como parte del control de los medios, lleva a que el presidente hable de millones y millones en cada programa. Los presupuestos por programas y por objeto del gasto parecen muy abultados o exagerados. Si bien el peso no tiene el valor de antes, debido al deflactor implícito de valor del peso como consecuencia de la política neoliberal desreguladora impuesta por el FMI en 1984, pero parece exagerado que el gobierno hable 200 millones para un censo o inventario de los bienes del Estado, porque cualquiera piensa que para eso no habría que hablar de fondos porque eso se podría manejar como parte de las atribuciones de algunas entidades estatales, sin hablar de fondos adicionales. Lo que habría que pensar es que piensan con los activos del Estado. ¿De dónde van a salir los tantos millones que se invierten desde el gobierno? ¿De deudas?
Por Francisco Rafael Guzmán F.
