RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, CARACAS, VENEZUELA. – La situación política de El Salvador continúa siendo en Venezuela el punto de mayor polémica entre el Partido Socialcristiano (COPEI) y la oposición socialdemócrata e izquierdista.
Copei, partido gobernante en este país. viene sosteniendo que en El Salvador ocurre una situación similar a la que vivió Venezuela durante la década de los años 60.
En esa época, la izquierda unida desató una fuerte oposición a los gobiernos de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni que condujo a la lucha guerrillera.
Sin embargo, tanto la socialdemocracia como la izquierda consideran que ambas situaciones no tienen punto de comparación pues si bien en El Salvador hay una oposición armada, el gobierno de ese pais es de facto y no proveniente de una consulta electoral.
Tampoco es comparable el grado de violencia existente en El Salvador donde mueren a diario decenas de jóvenes, mujeres y niños al de Venezuela de los años 60 donde la mayor parte de la lucha ocurrió en las montañas.
Según los analistas, el enfrentamiento entre las fuerzas en pugna solo ha evidenciado que ninguna puede vencer a la otra y por consiguiente es necesario buscar una salida política.
Esta posición es compartida por la socialdemocracia y la izquierda mientras que el socialcristianismo venezolano considera que el único punto de acuerdo es aceptar el llamamiento a elecciones hecho por el presidente de la Junta de Gobierno, Napoleón Duarte.
El reciente viaje del ministro de Relaciones Interiores de Venezuela, Rafael Montesdeoca a Washington confirmó esta apreciación cuando en declaraciones a la prensa internacional formuló el apoyo irrestricto a Duarte.
Antes de la gira de Montesdeoca a Washington, circularon versiones en el sentido de que el funcionario venezolano plantearía a los Estados Unidos la conveniencia de buscar una salida política con la socialdemocracia para restablecer la paz en El Salvador Este planteamiento habría sido el resultado de las conversaciones sostenidas entre Montesdeoca y el comandante nicaragüense Tomás Borge así como las del presidente Herrera Campins con su homólogo mexicano José López Portillo.
Sin embargo, la posible mediación entre el gobierno venezolano, el sandinista de Nicaragua y el mexicano. quedó virtualmente rota con la posición asumida por Montesdeoca en los Estados Unidos, dejando la salida por el momento en manos del poder del fuego.
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