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13 de enero 2026
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OpiniónValerio GarcíaValerio García

Seguridad y sociedad: Honor a la vejez

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En mis búsquedas de frases que ayuden a inspirar a los veteranos y le eleven el espíritu, labor que hacemos todos los días al levantarnos, encontré un artículo, en forma de carta, del periódico clarín de Argentina que me ha conmovido y decido reproducir fragmentos en honor a la vejez.

«Hay cuatro cosas viejas que son buenas: viejos amigos para conversar, leña vieja para calentarse, viejos vinos para beber y viejos libros para leer. Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre y la vista más amplia y serena. Los primeros 40 años de vida nos dan el texto y los siguientes el comentario. Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes. Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida.

El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza. A los viejos les gusta dar buenos consejos para consolarse de no poder dar malos ejemplos. Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara. Envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo. Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hayamos llegado. Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto.

Cuando uno se hace viejo, gusta más releer que leer. El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones. La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza. En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos. La madurez del hombre es haber recobrado la serenidad con la que jugábamos cuando éramos niños. El viejo no puede hacer lo que hace un joven; pero lo que hace es mejor.

La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido. Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día. Un hombre no es viejo hasta que comienza a quejarse en vez de soñar. Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel, sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas.

«Viejo es quien considera que su tarea está cumplida, el que se levanta sin metas y se acuesta sin esperanzas».  (Armando Torres Arrabal)

Por Valerio García 

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