Según el diccionario de la lengua española Espasa-Calpe (2005), la palabra cinismo significa desvergüenza o descaro en la defensa y práctica de actitudes reprochables. Sugiere una disposición a no creer en la sinceridad o bondad humana, ni en sus motivaciones y acciones.
El cinismo fue una doctrina o inspiración intelectual fundada por Antístenes y Diógenes en el siglo IV A.C., el movimiento estaba en contra de la escuela, repudiaba las ciencias, así como las normas. El cinismo ofrece pocas esperanzas a las personas que deseen adoptar un idealismo diametralmente opuesto a esos postulados.
En 1930, Bertrand Russell en el ensayo sobre El cinismo Juvenil pudo describir como esta doctrina había arropado la conciencia de las masas occidentales, especialmente en lo relativo al patriotismo, el progreso, la religión y la verdad.
En la República Dominicana, el cinismo social ha estado transitando por la hipocresía, la falacia, el sofismo, las diatribas y la indiferencia. Nuestra sociedad se ha acostumbrado a vivir con un elevado grado de cinismo. Se sublevan contra las injusticias y el sufrimiento de la gente, pero al mismo tiempo asumen y defienden los antivalores que los generan. Nos escandalizamos con las consecuencias cuando nos sentimos afectados, pero aceptamos y participamos alegremente en las causas. No podemos extrañarnos si la tragedia social es cada día mayor.
Por Valerio García
