A decir de Kant, la amistad es la unión entre dos personas basada en el respeto recíproco, en el apoyo y la comprensión mutua. Estas características eran compartidas por otros pensadores. Platón consideraba la amistad como un camino hacia la perfección. Aristóteles, distingue tres tipos de amistad: por utilidad, por placer, y por virtud. Epicuro valoraba la amistad como un elemento esencial para alcanzar la felicidad y aliviar los sufrimientos.
Para el gran filósofo de la contradicción Friedrich Nietzsche, padre del nihilismo, la amistad es una relación en la que los involucrados se desafían mutuamente a crecer y a alcanzar la excelencia.
Aparte de la filosofía, la amistad es estudiada de manera apremiante por sociólogos y psicólogos. Para los primeros es un elemento crucial en la estructura social y la interacción humana que juega un papel vital en el bienestar individual y comunitario. Para los psicólogos, la amistad significa una relación interpersonal fundamental para el bienestar emocional y social, que contribuye al desarrollo personal y a la salud mental.
Más allá de la virtud, surgen las contradicciones humanas entre amigos que son producto del ego, la envidia, los intereses, como afirmaba Platón, o la competencia, como señalaba Nietzsche. Por estos atributos personales, la relación pierde afecto y se convierte en una falacia. Es ahí donde encuentra lugar “La Amistracia”.
La amistracia, es una combinación sentimental que se expresa en esas relaciones de amigos que, al tiempo que se valoran y se quieren, pero se envidian y compiten por la primacía hasta de la propia preponderancia en la relación afectiva.
La amistracia, suele pasar por alto el engaño debido a la amistad o el vínculo emocional que existe entre las personas involucradas. Se acepta un argumento defectuoso porque proviene de un amigo, o una verdad incómoda que se ignora para no dañar una amistad.
Con el tiempo es común observar cómo individuos que cultivaron una aparente amistad de años y con muestras verdaderas de apoyo mutuo en diferentes circunstancias terminan con adversidad y conflictos irreconciliables. Es que, al parecer, los amigos tienden a ser más exigentes uno del otro, donde la acumulación de engaños y falacias provoca mayor resentimiento y pérdida de la relación. La amistad requiere mucha madurez y empatía para entender al otro, salud emocional para comprender las circunstancias y entornos. Sin eso, en la relación de dos personas no tendremos otra cosa que una amistracia.
*La amistracia es una palabra combinada y creada por inteligencia artificial.
Por: Valerio García Reyes.
