RESUMEN
El Secretariado Nacional de la Fuerza del Pueblo es una decisión política orientada a organizar el pensamiento, la acción y la propuesta. Así son los sistemas democráticos que aspiran a la solidez institucional. La oposición no se legitima por el volumen de su crítica, sino por su capacidad de comprender el Estado, fiscalizar con criterio y prepararse responsablemente para gobernar.
Desde esa perspectiva debe leerse la conformación de un secretariado moderno no como un inventario de cargos, sino como un sistema de trabajo que distribuye funciones, especializa responsabilidades y permite que un partido actúe con coherencia estratégica. Su razón de ser es clara, transformar la oposición en una alternativa real de poder, capaz de hablarle al país con argumentos, propuestas y sentido de Estado.
Está conformado por tres tipos de secretarias diferente, tal como, las secretarías orgánicas que cumplen un papel fundamental en ese engranaje. Esta son las responsables de sostener la vida interna del partido; organización, finanzas, asuntos electorales, comunicación, formación política, ética, gestión operativa y movilización. Sin ese soporte, ningún proyecto político puede sostenerse en el tiempo ni ofrecer estabilidad institucional. La coherencia interna es condición previa de la credibilidad externa.
Seguido por las secretarías de relación partido–sociedad, estas garantizan el vínculo permanente con los distintos sectores sociales. Profesionales, trabajadores, mujeres, juventud, comunidades, deportes, cultos, niñez, acción social y gestión de riesgos, constituyen espacios donde la política se conecta con la realidad concreta. Un partido que escucha y articula esas voces fortalece su vocación democrática y mantiene una convivencia directa entre la dirigencia y ciudadanía.
Las secretarías temáticas es la que mayor impacto tiene, es el núcleo más exigente en la calidad de oposición. Su importancia radica en que permiten pasar de la crítica general a la evaluación especializada de las políticas públicas. Estas secretarías están integradas por personas formadas en sus áreas, con trayectoria académica, técnica y profesional, lo que les permite asumir sus funciones con capacidad de emisión y responsabilidad desde el ámbito partidario. Las secretarías temáticas reproducen, con criterio político y técnico, los grandes campos de acción del Estado. Estas se enfocan en evaluar con análisis opositor los temas de Educación, salud, seguridad, economía, infraestructura, medio ambiente, planificación, administración pública y áreas transversales como el comercio exterior y la logística, que inciden directamente en la producción, la competitividad, la recaudación y la inserción internacional del país. El dominio de estos temas permite evaluar políticas con impacto estructural y evita que asuntos complejos se discutan con superficialidad.
Estas son para analizar con método, identificar fallas, medir consecuencias y formular propuestas viables. Desde ahí, la oposición deja de ser reactiva y se convierte en oposición con contenido, la crítica debe sustentarse en datos, criterios técnicos y comprensión institucional, las políticas públicas jamás deben apartase del interés general, Esta parte no se combate con consignas. Este modelo obliga a elevar el nivel del debate público.
Por tanto, cada secretaría temática está llamada a producir análisis, diagnósticos y alternativas; a contrastar decisiones con resultados; y a explicar al país, con claridad, dónde están los errores y cuáles son las opciones de corrección, así, la fiscalización se vuelve más precisa y la política recupera su dimensión de servicio público.
El fundamento del Secretariado Nacional reside en esa especialización sin fragmentación. Cada secretaría trabaja su área, pero lo hace dentro de un proyecto común, evitando el personalismo y promoviendo el trabajo colectivo. Esa lógica prepara cuadros con visión institucional y contribuye a que, llegado el momento, el ejercicio del gobierno no sea un aprendizaje improvisado.
En estos momentos en que la ciudadanía suele desconfiar de la política por la improvisación y la falta de resultados, apostar por una estructura organizada, temática y socialmente conectada es una señal de seriedad. Significa reconocer que gobernar exige preparación previa, conocimiento acumulado y responsabilidad. No pudo ser más atinada la decisión de Fuerza del Pueblo al renovar el Secretariado Nacional, como una apuesta a elevar la calidad de la oposición y, con ello, fortalecer la democracia.
Una oposición que se organiza por áreas, que estudia el Estado y que se prepara con anticipación contribuye a un mejor debate público y a una mayor exigencia institucional. Al final, será el voto ciudadano quien decida; pero mientras tanto, la democracia gana cuando la oposición se toma en serio su papel.
Por: José Peña Santana.
