Lo indicado en política es dejar el espacio suficiente a la racionalidad.
No se trata de repetir frases que se hacen celebres o que se convierten en la única respuesta frente a incógnitas planteadas por sectores sensatos de la sociedad.
Es consabida la frase que hoy usa el PRM, como principal consigna “SE VAN”. En principio fue la palabra CAMBIO, la cual entiendo más adecuada, pues el PLD tiene ya 20 años gobernando y 16 en forma consecutiva.
Sacar un gobierno del poder no se efectúa con frases altisonantes. Se realiza con estrategias y propuestas.
Se debe convencer a la población de que estará mejor que con los que están; más aún cuando se enfrenta a un gobierno que no tiene miramientos a la hora de usar los recursos públicos.
El triunfalismo es la mejor plataforma para la derrota y el PRM piensa que ya ganó. Esto lo evidencia la forma en la que se dirigen a los demás ciudadanos y como se expresan sus grandes dirigentes en medios nacionales.
Últimamente se ha observado el establecimiento de unos pactos por parte del PRM, con quienes han sido precursores de los principales males que afectan nuestra democracia y nuestro país.
Me pregunto ¿Qué gana Luis Abinader con pactar con Amable Aristy? El posicionamiento de Luis Abinader le permite prescindir de ese tipo de liderazgos como el del cacique Aristy.
Decir se van debe ir acompañado de verdaderos cambios. No podemos cambiar de jugadores pero siguiendo con el mismo juego.
Me parece que ahí está la clave para entender por qué el PRM no llega al 50% y el PLD aun dividido luce ser más fuerte políticamente.
Por Daygorod Fabián Sánchez
El autor es educador, reside en Villa Vásquez
