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8 de enero 2026
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Santa Marta afirma evangélicos la llaman bruja porque temen su religión avance

Santa Marta Lagertha. (Ilustración de Jose Ángel Montero).
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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Los espirituales no son satánicos, más bien, son personas que ayudan a quienes los necesitan, pero muchos evangélicos temen que esta religión avance, por eso los llaman brujos, aseguró la guía espiritual dominicana “Santa Marta Lagertha”.

Oriunda de La Romana y reconocida por ser “la bruja de los artistas, “Santa Marta” manifestó que contrario a lo que la mayoría piensa, ser una persona espiritual no es sinónimo de satanismo, ya que venerar a los santos es una herencia de la iglesia católica.

“Los espirituales no somos satánicos, somos personas que hacemos obras, ayudamos a quienes nos necesitan, pero muchos evangélicos temen que nosotros subamos, porque estamos avanzando mucho, somos cada día más, por esos nos llaman brujos y nos ponen diferentes nombres”, aclaró.

Sostuvo que, aunque fue elegida por las 21 divisiones, reconoce plenamente que hay un solo Dios para todas las religiones, que es “supremo y está primero que todo.

Resumen diario de noticias

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Santa Marta Lagertha confesó a El Nuevo Diario TV, al ser entrevistada en el programa “Manuel & Hermes Magazine” que algunas personas quieren satanizar su religión porque la ven como competencia, debido a la cantidad de personas que acuden a ella buscando prosperidad, curación espiritual y suerte.

(Ver programa).

“Hay personas que quieren satanizar nuestra religión, porque muchos nos ven como competencia, porque cada día estamos creciendo más”, precisó.

Indicó que ser espiritual, no es desconocer la existencia de Dios, sino servirle conjuntamente con la divinidad que le asiste.

Según ella, desconocer estos datos es lo que ha provocado que algunos que personas que han tenido contacto con los espíritus asistan a consultas psiquiátricas, ignorando que son seres espirituales.

Asimismo, insistió en que le sirve a Dios y no al diablo, porque este último “no da dádivas, él destruye”.

“El diablo existe para el que quiere que él exista, para mí no existe”, expresó.