RESUMEN
MADRID.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene intención de visitar China el próximo mes de abril, en el que sería su cuarto viaje oficial al gigante asiático desde que asumió la Presidencia, en el marco de unas relaciones bilaterales que el Ejecutivo considera excelentes.
Fuentes del Gobierno confirmaron a EFE que Sánchez prevé desplazarse a Pekín a mediados de abril, todavía a la espera de concretar la agenda y el alcance de esta nueva visita a China, donde ya estuvo en marzo de 2023, en septiembre del año siguiente y en abril de 2025.
De esta manera el presidente mantendrá el ritmo de un viaje oficial cada año a un país con el que España quiere fortalecer sus relaciones institucionales, económicas y comerciales, de la mano del Plan de Acción bilateral, que fija una guía de cooperación avanzada hasta 2028.
El pasado mes de junio, tras analizar Sánchez en Madrid con el vicepresidente de China, Han Zheng, la guerra arancelaria provocada por Estados Unidos, el Gobierno insistió en recalcar que las relaciones entre España y China son excelentes, especialmente tras los últimos viajes del presidente, quien destacó el potencial de colaboración en sectores como la automoción, las baterías, la energía fotovoltaica y el hidrógeno verde.
Tres viajes a China en tres años
En marzo de 2023, Sánchez viajó a China para participar en el Foro Económico de Boao, conocido como el “Davos asiático”, y se reunió en Pekín con el presidente Xi Jinping, el primer ministro Li Qiang y el presidente de la Asamblea Popular, Zhao Leji.
La visita coincidió con el 50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y China, y permitió tratar también la guerra en Ucrania, la cooperación económica y el impulso al turismo y la cultura.
Sánchez volvió a China en septiembre de 2024, para afianzar los vínculos económicos y políticos en medio de tensiones arancelarias entre la Unión Europea (UE) y el país asiático.
En la visita, que incluyó la inauguración del IX Foro España-China en Pekín, Sánchez se reunió con Xi y otros mandatarios chinos, y la agenda favoreció encuentros con empresarios en Pekín y Shanghái, para atraer inversiones chinas y equilibrar la balanza comercial.
Su último viaje data de abril de 2025, en la que fue su tercera visita a China en tres años, en un contexto de guerra comercial entre Estados Unidos y el gigante asiático.
De nuevo fue recibido Xi Jinping y Li Qiang en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, con quienes trató desde la guerra en Ucrania, hasta la cooperación económica bilateral y la transición verde.
China destacó entonces que la relación con España se encontraba “a la vanguardia” de sus vínculos europeos.




