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12 de enero 2026
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SANA AL MUNDO: A 90 segundos para el ARMAGEDÓN…

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Tic-tac, tic-tac, tic-tac… El tiempo pasa y sólo nosotros somos los responsables de que el día menos pensado, este reloj marque finalmente las 12 de la media noche.

«Tiempo de Vals es el tiempo hacia atrás», así inicia una de mis canciones favoritas y en la que cabe reflexionar sobre la posibilidad de poder devolver el tiempo.

El “Doomsday Clook” también conocido como «Reloj del Apocalipsis» o «Reloj del Juicio Final», fue una idea creada en 1947 por el Bulletin of Atomiic of Scientists (BAS), por un grupo de científicos de la junta directiva de dicho boletín, en la universidad de Chicago, como un concepto, una idea alarmista, con la finalidad de advertir a la humanidad de la vulnerabilidad del planeta frente a la inminencia de una catástrofe, de un cataclismo, una hecatombe debido a las armas nucleares, a la acción del hombre sobre la naturaleza y los recursos naturales, conflictos bélicos, fugas radiactivas, el calentamiento global… en esencia, esas perlas que el ser humano es tan aficionado a provocar queriendo o sin querer.

Dicho reloj marca siempre las doce menos cinco. Es decir, solo faltan cinco minutos para el llamado «Juicio Final».

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el 30% de los habitantes de América Latina y el Caribe le han hecho frente a un desastre en los últimos 20 años.

Más de 190 millones de personas en la región han resultado afectadas por un huracán, un terremoto, una sequía, una avalancha o una erupción volcánica entre los 1500 desastres ocurridos del 2000 a la fecha.

Un nuevo informe advierte que la alta densidad de población, el crecimiento urbano impredecible, el cambio climático, los desplazamientos, la degradación ambiental y la explotación de los recursos naturales elevan enormemente los riesgos, y llama a actuar para reducirlos.

La presidenta del Boletín de Científicos Atómicos, Rachel Bronson, considera tres áreas claves de riesgos existenciales al configurar el Reloj del Juicio Final: riesgo nuclear, cambio climático y tecnologías disruptivas.

“Los focos de conflicto en todo el mundo conllevan la amenaza de una escalada nuclear, el cambio climático ya está causando muerte y destrucción, y tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial y la investigación biológica avanzan más rápido que sus salvaguardias».

Desde 1947, el minutero del reloj del apocalipsis se movió en 27 ocasiones: avanzó y retrocedió de acuerdo a la coyuntura mundial. Sin embargo, hoy estamos más cerca de la medianoche que en ningún otro momento en la historia de acuerdo a los expertos. Solo 90 segundos separan a las agujas de las 12 de la noche.

Estamos en un momento crucial y decisivo en la historia de la humanidad, el destino de nuestra civilización dependerá de las decisiones que tomemos.

No sabemos el día ni la hora, pero en cualquier momento estos desastres ocurrirán.

Es urgente que los gobiernos y las comunidades de todo el mundo actúen. Seguimos estando en un estado insostenible de peligrosa inestabilidad, en el que los esfuerzos de gobernanza no han estado a la altura del desafío de abordar las crisis múltiples y agravadas. Para afrontar el desafío necesitamos una combinación de innovación continua por parte de los expertos, liderazgo de los funcionarios de gobierno y una mayor presión para que se actúe por parte del público en general.

 

Como sociedad nos enfrentamos

Hoy en día, a desafíos sin parangón alguno respecto de aquellos conocidos y afrontados durante los siglos anteriores. La agudización del cambio climático, el aumento en el impacto de los desastres naturales y de los procesos técnicos generan riesgos y nos confrontan con desafíos complejos, que requieren utilizar nuevos y originales puntos de vista para abordar el asunto. Si hay un tema, que, como especie, hemos arrastrado desde hace siglos —y cuya importancia es capital—es el equilibrio entre el ser humano y su entorno natural: primeramente, como el espacio de nuestro hábitat, luego como fuente de conocimiento y, finalmente, el acercamiento y cuidado a la naturaleza por razones de supervivencia.

De este modo, lo que “está en juego” actualmente, ya no es el conocer dónde vivimos o una aproximación al “cómo conocemos”, sino nuestra misma existencia.

Quiero aprovechar este espacio para dar un golpe sobre la mesa, llamar a la reflexión a la población dominicana sobre las amenazas existentes y las medidas de supervivencia que podemos adoptar ante la inminencia de un desastre.

Este lunes 22 de abril: «Día Mundial de la Madre Tierra», queremos hacer un solemne compromiso con nuestro planeta. ¡Reconciliémonos con el mundo! Celebremos este maravilloso día, y encontremos al líder que hay en cada uno de nosotros, para que cada día pueda ser el Día de la Tierra.

Cada acción es importante y todos podemos aportar un granito de arena en esta gran empresa. Pequeños cambios en nuestros hábitos y nuestro estilo de vida pueden hacer la diferencia.

Frente al panorama mundial actual y al gran nivel de incertidumbre en el que nos encontramos de cara al futuro, la pregunta para meditar es…

¿Cuántos segundos faltan para la media noche?

1, 2, 3… 1, 2,3… 🎶 Tiempo de Vals es el tiempo hacia atrás…🎵

 

TODAVÍA ESTAMOS A TIEMPO…

 

 POR AMERFI CÁCERES

*La autora es locutora, periodista, licenciado en Leyes, empresaria y líder comunitaria.

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