Samsung responsabiliza a las baterías de los incendios de su Galaxy Note 7

Por EFE Lunes 23 de Enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, SEÚL.- La multinacional surcoreana Samsung desvelóhoy datos de la investigación sobre los peligrosos incendios del Galaxy Note 7y confirmó que las baterías fueron responsables de esta avería que ha costado ala empresa más de 4.800 millones de euros.

El responsable de la división de telefonía móvil, KohDong-jin, presentó en Seúl los resultados del análisis después de que durantemeses la empresa guardara silencio sobre las causas del problema, algo quecontribuyó a empeorar aún más su imagen tras el fiasco de estos dispositivos.

En todo caso, las conclusiones del estudio, realizado por Samsungy otras tres entidades (las consultoras estadounidense UL y Exponent, y laempresa alemana de inspección técnica y certificación TÜV Rheinland)descartaría la teoría de aquellos analistas que consideran que se exprimióhasta el límite el diseño del aparato.

Así, la existencia de problemas de hardware o software queruborizaran en mayor medida al mayor fabricante mundial de móviles quedaríanaparentemente descartados.

La crisis del Galaxy Note 7 arrancó apenas días después deque comenzara a venderse el 19 de agosto, cuando la compañía recibió reportesde baterías que se incendiaban durante el proceso de carga hasta el punto deanunciar una rellamada del producto el 2 de septiembre.

Tras ofrecer a los 2,5 millones de personas que habíancomprado el "tabléfono" aparatos de reemplazo con baterías fabricadaspor otro proveedor y que volvieron a dar problemas, Samsung decidió el 11 deoctubre dejar de fabricar este modelo.

El suceso generó una pérdida operativa, según estimaciones deSamsung, de unos 6,1 billones de wones (unos 4.863 millones de euros/5.209millones de dólares).

La investigación ha tenido durante un mes a 700 técnicos eingenieros recreando en los cuatro centros de fabricación del Galaxy Note 7(uno Corea del Sur, uno en Vietnam y dos en China) procesos de carga y descargacon unos 200.000 dispositivos acoplados y unas 30.000 baterías de ion-litio.

La conclusión es que la batería de los primeros Galaxy Note,fabricada por Samsung SDI (subsidiaria del grupo), se hicieron con unrevestimiento demasiado pequeño.

Esto no permitió a la pila expandirse y contraersecorrectamente durante los ciclos de carga y descarga haciendo que loselectrodos positivo y negativo entraran en contacto y cortocircuitaran.

La batería de repuesto, fabricada por una empresa de HongKong, no presentaba problemas originalmente, aunque éstos aparecieron una vezque la compañía tuvo que multiplicar su producción a niveles inéditos parasatisfacer la demanda de Samsung.

Esto generó fallos en los controles de calidad e hizo quevarias unidades se manufacturaran erróneamente sin membranas de aislamiento,facilitando que de nuevo cortocircuitasen.

"Hoy, más que nunca, estamos comprometidos de cara aganarnos la confianza de los consumidores", dijo Koh en la presentación, dondese aseguró que el gigante tecnológico surcoreano ya implementa una serie deprocesos de control de calidad con nuevos protocolos y un nuevo examenespecífico de ocho puntos para las baterías.

Para resarcirse, la empresa tiene por delante el lanzamientode su nuevo teléfono de bandera, el Galaxy S8, y la presentación, mañana mismo,de sus resultados financieros de todo 2016, en los que se espera una notablerecuperación de su beneficio operativo gracias a las mayores ventas de chips ypantallas.

Esto vendría a suponer un consuelo tras el fiasco del GalaxyNote y la implicación de la compañía en el escándalo de corrupción de la"Rasputina" que ha sacudido Corea del Sur.

Esto último llevó a la fiscalía a pedir la semana pasada unaorden para detener al número uno del grupo y vicepresidente de SamsungElectronics, Lee Jae-yong, que finalmente no se materializó al ser desestimadapor un tribunal, evitando el que habría sido un durísimo golpe para elconglomerado. EFE