EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La juventud dominicana a lo largo de los años ha estado expuesta a diversas encrucijadas, pero un desafío silencioso que se expande como una sombra invisible es el acceso al cuidado de la salud mental y el bienestar emocional.
Esta creciente preocupación amenaza severamente con eclipsar el potencial de una generación entera por diversos motivos siendo la principal causa de los problemas de salud y discapacidad en todo el mundo, la depresión.
Un informe sobre el mercado laboral juvenil de la Unidad de Estudios Sobre Juventudes (UESJ) del Ministerio de la Juventud, desprende datos significativos que arrojan luz sobre la dinámica socioeconómica de los jóvenes en los últimos años.
Para el 2023 la población total del país alcanzó los 10, 699,543 habitantes, de los cuales 3, 484,219 pertenecen al grupo demográfico joven, representando un notable 32.6% de la población total.
La participación laboral entre los jóvenes se mantuvo estable en el 2023, registrando un 65.7%. La tasa de ocupación cerró el año con el 59.46%, los desocupados alcanzaron el 8.6% y los inactivos una tasa del 34.96%.

De acuerdo con los reportes de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), el 17.9 % de los jóvenes no estudian ni trabajan (población nini), para un total de 628,181 jóvenes en edades comprendidas entre 15 y 35 años.
Las estadísticas de los desocupados e inactivos las mujeres llevaban la delantera ante los varones con el 62 y el 64 por ciento respectivamente y que según la propia entidad, son las féminas las que representan más de la mitad de la población nini de la República Dominicana.
En términos de ingresos, el informe resume que los jóvenes empleados en trabajos formales perciben un promedio mensual de RD$21,000 pesos. No obstante, se evidencia una disparidad de género donde las mujeres registran ingresos promedio de RD$19,000 pesos, mientras que los hombres alcanzan los RD$21,000 pesos mensuales.
El acceso y su costo
Para hablar del acceso a la salud mental es importante darles a los jóvenes un consejo primordial antes de acudir con un ‘’experto’’ debido al intrusismo (ejercicio de actividades profesionales por persona no autorizada) existente en el área.
De acuerdo con recomendaciones del Colegio Dominicano de Psicólogos (Codopsi), el profesional de la salud mental debe contar con el exequátur que avale su ejercicio y estar afiliado al Colegio.
También se debe tomar en cuenta la especialidad que se necesita para el cuidado de la salud mental ya que las áreas son muy diversas y además de eso depende el costo de las consultas.
De manera general estas consultas tienen una duración de 45 a 50 minutos la primera sesión y las subsiguientes de 30 minutos.
Con esos datos especificados podemos ir de lo privado a lo público. El Nuevo Diario consultó a varios centros privados y nos contaron que el precio de sus consultas oscila entre los RD$3,000 hasta los RD$7,000 pesos y dependiendo de la especialidad, uno que otro experto puede llegar a cobrar en dólares entre los US$150 a los US$300.

En materia pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS) divulgó para 2021 en su plataforma web un Directorio de los Servicios de Salud Mental donde listan los centros públicos y privados que trabajan con psicología y psiquiatría, pero no ofrecen mayores detalles como números telefónicos, tipo de servicio o si tienen algún costo mínimo.
A diferencia de ese, el Directorio de Salud Mental de 2019, sí recopila los centros de atención gratuita y centros de bajo costo con precios que oscilan entre los RD$100, RD$500 y RD$600 por sesión en centros de Santo Domingo como Hospital General Darío Contreras, Vinicio Calventi, Francisco Moscoso Puello, los Maternos Infantiles San Lorenzo de Los Mina y Santo Socorro, entre otros centros.
Para marzo del 2023 el Colegio Médico Dominicano (CMD) acordó con el Gobierno la aplicación de la cobertura médica a nivel de salud mental con ARS (Administradora de Riesgos de Salud) privadas, mientras la ARS pública que es el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) lo está facilitando en el régimen contributivo con una cobertura del 80% hasta RD$3,000 por año en consultas psicológicas y psiquiátricas.
Pero, ¿Será esto suficiente? ¿Cuándo y cómo se destinarán los recursos necesarios para enfrentar la problemática?

¿Qué dicen las autoridades?
El Nuevo Diario hizo repetidos esfuerzos para ponerse en contacto con el Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública (MSP) a fin de conseguir información útil sobre la problemática, pero los mismos fueron infructuosos.
Sin embargo, también acudimos al Ministerio de la Juventud y fuimos recibidos por una comisión del departamento de Salud y Bienestar de la Dirección de Programas, ofreciendo datos reveladores.
De todos los ministerios que componen el gabinete de Gobierno, este es el que recibe menor presupuesto, de apenas un 1% (poco más de RD$680 mil pesos).
Aun con este reto, cuentan con un equipo de salud mental con el apoyo de Salud Pública que les proporciona profesionales en psicología y psiquiatría que les acompañan en sus programas juveniles.

De manera directa han impactado a unos 26 jóvenes con casos de depresión y pensamientos suicidas, tanto así que la psicóloga Abigail Soto nos compartió un desgarrador testimonio.
Se trata de Patricia C.A, una joven maestra que se consideró culpable del incendio ocurrido el 14 de agosto de 2023 en San Cristóbal y que cobró la vida de unas 38 personas, desarrollando así pensamientos suicidas.
Legislación, planes e informes
La Ley sobre Salud Mental No. 12-06 encargada de regular el derecho a una mejor atención en materia de salud mental y que considera ese aspecto como parte integral del estado de bienestar físico, psicológico y social de las personas, este 2024 cumple mayoría de edad.
Durante los 18 años que tiene de promulgada la ley, han sido muchos los planes, grandes ideas e informes que se han realizado amparados en ella, pero las cifras del deterioro de la higiene mental, el grito silencioso de los jóvenes y la alta necesidad de políticas públicas la han convertido en inútil.
Según el Plan Nacional de Salud Mental República Dominicana 2019-2022, elaborado con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aproximadamente, un 20% de la población dominicana sufre de trastornos mentales.
En él se reportó un total de 464.164 casos atendidos por depresión, con una prevalencia estimada de un 4,7% de la población general, mientras que el trastorno mental más frecuente es la ansiedad, con un total de 570.312 casos atendidos, para una prevalencia estimada de 5,7%.

Dentro de ese plan se desarrolló una línea estratégica para dar mayor cobertura y acceso a través de la descentralización, basado en un modelo comunitario con el objetivo de integrar la salud mental en la Atención Primaria y no ha rendido frutos.
Por otra parte, y según los datos arrojados por el IX Censo Nacional de Población y Vivienda, en el país deberían existir unas 1,500 camas para pacientes de psiquiatría y solo hay menos de 80, esto significa que no hay camas para pacientes mentales.
El SeNaSa cuenta con más de tres mil psicólogos y unos 160 psiquiatras, distribuidos en centros de segundo y tercer nivel de atención, para ofrecer asistencia en salud mental a toda la población que lo requiera, sin embargo, es muy baja la promoción y el recordatorio a la sociedad y a la juventud de esa disponibilidad en caso de necesitarlo.
La OMS publicó en 2021 un Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030, un PDF de 44 páginas que al igual que otros planes, informes y estudios desarrollan muy bien la problemática, más no las soluciones.

Desde una perspectiva amplia
A propósito de que el pasado 13 de enero se conmemoró el Día Mundial contra la Depresión, cabe destacar que la mayor afección de salud mental es la depresión y según la OMS más de 300 millones de personas viven con ella.
Para 2019, casi mil millones de personas entre ellas un 14% de los adolescentes de todo el mundo, estaban afectadas por un trastorno mental.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) detalló a El Nuevo Diario que para 2021 se detectaron unos 459 casos de personas en situación de riesgo severo de salud mental en el país, de los que 102 corresponden a niños, niñas y adolescentes, presentando riesgo suicida y autolesiones el 61 % de los afectados.
Otros retos de salud mental para los jóvenes son desequilibrio neurofisiológico y/o hormonal, disfunción familiar, experiencias traumáticas, exigencia académica, presión social, relaciones interpersonales, consumo de sustancias psicoactivas, factores socioeconómicos, problemas emocionales.
Cifras que delatan
Según informes de años atrás, República Dominicana pertenece al 7.5% de naciones de la región con un presupuesto en salud mental inferior al 1%.
‘’Todos conocemos a alguien afectado por trastornos mentales. La inversión en salud mental es una inversión en una vida y un futuro mejores para todos’’, fueron las palabras del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un comunicado de prensa, sin embargo informes de esa institución delatan que solamente alrededor del 2% de los presupuestos sanitarios de los gobiernos se destinan a la salud mental en todo el mundo alimentando la brecha del peligroso descuido sanitario.
Esa misma organización realizó un estudio en el cual se estima que los trastornos por depresión y por ansiedad cuestan anualmente a la economía mundial US$1 billón en pérdida de productividad y también que la mitad de las enfermedades mentales comienzan antes de los 14 años, pero en la mayoría de los casos ni se detectan ni se tratan.

La pregunta del millón
Dado todo esto, ¿Cuáles consecuencias se pueden anticipar si se descuida este aspecto crucial en el desarrollo de un joven, considerando que son ellos los que darán forma al mundo del futuro?
El doctor en sociología, Celedonio Jiménez, nos dio su respuesta indicando que parte de esas consecuencias son: El incremento del vacío existencial, aumento de la adicción al alcohol y a las drogas, incremento en la inserción en la delincuencia, la criminalidad y la violencia, la irresponsabilidad social y la inactividad laboral y que serían la expresión de una juventud gravemente afectada a nivel mental.
‘’Descuidando este aspecto, se haría más fuerte e insalvable el conflicto generacional de la población adulto/mayor con la población joven, propiciando esto el debilitamiento o fractura de la cohesión social en la República Dominicana’’, expresó Jiménez. ‘’La generación ‘Nini’ es una de las más afectadas, en tanto que su condición existencial es cardo para el cultivo de las actitudes más alejadas de las normas socialmente aprobadas. Ni estudiar ni trabajar es una situación inductora al vicio y a la delincuencia’’, concluyó este.

Ellos hablan
El Nuevo Diario salió a las calles con el objetivo de capturar las opiniones y experiencias de los jóvenes sobre la problemática.
Además, llevó a cabo encuestas en plataformas de redes sociales para recopilar la perspectiva de esta población afectada.
En la encuesta publicada en el portal de este medio un total de 398 personas votaron, 227 entendían que sí hay recursos para la salud mental aunque no se destinan para ello y otros 171 entienden que no hay recursos.
Encuesta END
¿Cree usted que hay suficientes recursos para abordar la salud mental en la juventud dominicana?
9 enero, 2024 @ 1:13 pm- 57%Sí
- 43%No
¿Cómo identificar problemas de salud mental?
De acuerdo con la psicóloga clínica Laurie Peña, algunas de las señales de alerta que se deben tomar en cuenta son:
* Están irritables la mayor parte del tiempo.
* Hablan de sus miedos y preocupaciones de forma constante.
* Duerme demasiado o muy poco, y parece tener una sensación de sueño constante durante el día.
* Manifiestan problemas académicos o disminuyen la productividad.
* Pierden por completo el interés en lo que antes le parecía divertido.
* Se muestran ansiosos en todo lo que hacen o dicen.
Líneas de ayuda





